(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
08/10/2019

El mundo

hiperconectados

Los padres mexicanos son tan adictos a los teléfonos inteligentes como sus hijos

Según un estudio, ambos sectores de la población tienen la costumbre de consultar su teléfono tan sólo a unos minutos de haber despertado e incluso algunos lo hacen a la mitad de la noche
Ampliar (1 fotos)

Los padres mexicanos son tan adictos a los teléfonos inteligentes como sus hijos

Un sentimiento que podría sentirse generalizado entre los padres de la actualidad es que sus hijos pasan mucho tiempo enfrente de la pantalla de un teléfono inteligente. No obstante, los adultos mexicanos se interesan tanto por lo que sucede en sus dispositivos como los adolescentes, según un reciente estudio acerca de la Escuela de Comunicación y Periodismo de Annenberg, Estados Unidos.

La investigación se basó en una encuesta a más de 1.200 padres y adolescentes, y un resultado interesante para entender las relaciones con la tecnología de la telefonía móvil en la actualidad es que mientras el 50% de los jóvenes se siente adicto a ella, el 45% de los adultos dijo sentirse de la misma forma.

Para dar prueba de estas aseveraciones, los responsables del estudio mostraron que la mayoría de los padres y adolescentes usan su teléfono inteligente desde temprano en la mañana y con demasiada frecuencia. Por ejemplo, el 32% de los menores edad lo revisa tan sólo cinco minutos después de despertarse.

En el caso de los padres, estos tampoco se quedan atrás en la estadística de este tipo, pues uno de cada cuatro tiene la costumbre de encender su teléfono en el mismo lapso. Por otra parte, más de la mitad lo revisa en un intervalo de 30 minutos posteriores a haberse despertado.

En este sentido, otro dato que cobra relevancia, debido a la relación de los smartphones con el sueño de las personas es que los primeros están influyendo en lo segundo, pues durante la noche, más de un tercio de adolescentes y adultos se despiertan por lo menos una vez para revisar sus teléfonos, ya sea para saber la hora, enviar mensajes o revisar alguna red social.

Tanto para padres e hijos, algo que resulta importante mencionar es que dos tercios de ambos segmentos de la población piensa que los dispositivos móviles han transformado su vida, pues deben ver la pantalla para consultar algo varias veces por hora.

Un dato que resulta ser el único distinto entre padres e hijos es el del tiempo de conexión, pues los padres rebasan a los hijos. De los consultados, un 71% de los primeros admitió estar conectado de forma casi permanente, mientras que el 67% de los jóvenes encuestados dijeron lo mismo en ese rubro.

Para reforzar esta idea, es relevante el dato a partir del cual se hace notar que tres de cada adolescentes y padres se distraen con su teléfono varias veces durante el día. Esta información, resulta preocupante para los papás, pues consideran a sus hijos como personas adictas a sus smartphones, mientras que sólo un tercio de los jóvenes piensan lo mismo acerca de sus padres.

Si bien esas cifras podrían ser consideradas como perjudiciales para las relaciones familiares, es importante mencionar que, de acuerdo con el estudio, la mayoría de los padres y adolescentes no es así; sin embargo, sí admiten que influye de forma negativa ciertas actividades entre ellos.

A partir de esta idea, los adultos refieren que las principales actividades interrumpidas son las conversaciones, en un 60%, el tiempo de calidad, en un 64%, y las comidas en un 63 por ciento. Por su parte, los hijos también han estado de acuerdo sobre las implicaciones negativas de la tecnología en las mismas actividades familiares.

A pesar de todo esto, el estudio revela que la mayoría de los padres y adolescentes en México creen que los dispositivos móviles ayudan a los jóvenes a adquirir habilidades tecnológicas importantes, las cuales les benefician en áreas como la escolar e incluso los mantiene bien informados sobre los eventos actuales.

Este mismo estudio también se realizó es Estados Unidos, Reino Unido y Japón. En el territorio al norte de México, los padres son quienes se sienten más adictos a sus dispositivos móviles que sus hijos, los cual también sucede en la nación europea. En el país nipón, las cifras presentaron más disparidad que en los otros tres ejemplos, pues ahí, de los consultados, sólo el 38% de adultos se sienten adictos a diferencia del 45% de los adolescentes.

De acuerdo con el periodista León Krauze, quien colaboró con la introducción del estudio, “el mayor desafío no radica sólo en las inagotables estímulos audiovisuales que están ahí, listos (...) El desafío radica en las relaciones humanas que nuestros hijos están creando en el teléfono, a través de fotos o mensajes”.


Recomienda esta nota: