28/03/2020

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¿Son los celulares los causantes de la pandemia del coronavirus?

Una teoría científica afirma que la gran cantidad de ondas electromagnéticas provocaron el masivo contagio del virus en el planeta, que puede ser comprobado por las diferentes epidemias que afectaron a la humanidad a lo largo de la historia.
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Foto Los Ángeles Time.-

La pandemia del coronavirus tiene en vilo al mundo y los especialistas aún no pueden descifrar su origen.

Una teoría elaborada por Thomas Cowan, un doctor estadounidense elaboró una teoría llamada “Virus y electrificación de la Tierra", donde afirma que cada vez que la tierra sufrió una pandemia o epidemia, meses antes habían ocurrido sucesos que llenaron de ondas electromagnéticas, como las de radio a principios del Siglo XX, los radares en la segunda guerra mundial, el aumento de satélites en este siglo de XXI, para ampliar la velocidad de navegación en los celulares.


A continuación te compartimos la teoría del doctor Cowan y sacá tus propias conclusiones.


"Virus y electrificación de la Tierra" por el Dr. Thomas Cowan


En 1918, tras la masiva pandemia de gripe española, le preguntaron a Rudolf Steiner acerca de las posibles causas. Él dijo: “los virus son solo la excreción, el desecho de las células que han sido envenenadas. Son piezas de ADN o ARN con otras proteínas que son expulsadas de las células envenenadas. No son la causa de nada.” Las células están envenenadas e intentan limpiarse expulsando sus desechos que llamamos virus. Diferentes teorías actuales los consideran “exomas”. Cada pandemia de los últimos 150 años coincide con un salto cuántico en la electrificación de la Tierra. En otoño de 1917 y en 1918, se introdujeron las ondas de radio alrededor del mundo. Cuando se expone a los seres vivos a un nuevo campo electromagnético, le están envenenando. Unos cuantos mueren y el resto entra en una especie de hibernación, viven más tiempo pero enfermos.


Luego empezó la Segunda Guerra Mundial y con ella una nueva pandemia por la introducción de los radares por toda la Tierra, que quedó completamente cubierta por los campos electromagnéticos emitidos por los radares. Fue la primera vez que la humanidad fue expuesta a esto. En 1968, tuvo lugar la gripe de Hong-Kong. Fue la primera vez que fue afectada la cubierta protectora del cinturón de Van Allen -cuya función es integrar las radiaciones que provienen del sol, la luna, Júpiter, etc.–y distribuirlas a todos los seres vivos de la Tierra. En aquellos días, se lanzaron al espacio cantidad de satélites que emitían frecuencias radioactivas en el cinturón de van Allen. Y seis meses después tuvo lugar una nueva epidemia viral. ¿Por qué viral? Porque las personas fueron envenenadas y, por ello, expulsaban toxinas equivalentes a virus. Se pensó que era una epidemia de gripe.


En 1918, el departamento de salud pública de Boston decidió investigar acerca de los contagios en las epidemias. Así que, lo crean o no, cogieron a centenares de personas con gripe, tomaron muestras de sus excrecencias nasales y las inyectaron en personas sanas. Ninguna enfermó. Repitieron la práctica una y otra vez, pero no fueron capaces de demostrar el contagio. Hicieron lo mismo con caballos que, aparentemente, tenían la gripe española. Les pusieron sacos en la cabeza, de forma que estornudasen dentro. Luego ponían el saco en la cabeza de otros caballos y estos no enfermaban. Pueden leer acerca de esto en un libro titulado “El arco iris invisible (The invisible rainbow)” de Arthur Firstenberg.


Él ha estudiado las diferentes etapas de electrificación de la Tierra y cómo, a los 6 meses, se producía una nueva pandemia de gripe en todo el mundo. Y no hay otra explicación. ¿Cómo pudo propagarse desde Kansas a Sudáfrica en dos semanas, de forma que todas las personas manifiestan los mismos síntomas? Además de que el modo de transporte (en 1918) era el caballo y el barco. No encontraron explicación: “No sabemos cómo se produce” fue la conclusión de aquella prueba.


Pero pensemos en todas estas ondas de radio y otras frecuencias ... que algunos de ustedes tienen en el pantalón o en las manos y que pueden enviar una señal al Japón que llega al instante. Así, aunque no crean que existe un campo electromagnético que interconecta a todo el mundo en pocos segundos, no hace falta discutirlo; es un hecho que experimentamos a diario. Y acabaré añadiendo que se ha dado un salto cuántico dramático durante los últimos 6 años en la electrificación de la Tierra.


Estoy seguro de que muchos de ustedes saben de qué se trata. Se llama 5Gy tendrá 20.000 satélites emitiendo radiaciones, como las emitidas por vuestros móviles, y se usan continuamente. ¡Esto no es compatible con la salud! Siento decirlo: ¡No es compatible con la salud! Es un aspecto que desestructura el agua. Y si alguno piensa: “¡Bueno, no somos seres eléctricos, solo somos materia física!” entonces ¿por qué van a hacerse pruebas como los electrocardiogramas o electroencefalogramas o las pruebas de reflejos para conductores? Porque somos seres eléctricos y los productos químicos solo son los desechos de esos impulsos eléctricos. Y acabo con una adivinanza: ¿Cuál es la primera ciudad del mundo totalmente cubierta por el 5G?-Wuhan.-Exacto.


Así cuando uno empieza a pensar en esto: estamos en una crisis existencial aquí y ahora, de una magnitud jamás experimentada. Y no quiero jugar a ser un profeta del Antiguo Testamento pero se trata de un hecho sin precedentes: la puesta en órbita de miles de satélites en la propia capa protectora de la Tierra. Y por cierto, cómo quería decir antes, esto se relaciona con las vacunas. Esto me atañe pues hace un año tuve un paciente en plena forma que practicaba el surf. Era técnico electricista-electrónico que instalaba sistemas wifi para gente muy rica. (Esta profesión tiene un alto índice de mortalidad). A pesar de todo, él se encontraba bien; pero un día se rompió el brazo y le tuvieron que poner una placa metálica. Tres meses más tarde, no podía salir de la cama. Tenía arritmia y agotamiento total. Nuestra estabilidad funcional depende de la cantidad de metal que tengamos en el cuerpo, así como de la calidad del agua de nuestras células. Por ello, si empiezan a inyectar aluminio a la gente, se vuelven receptores que absorben de forma amplificada los campos electromagnéticos. Y ello es una tormenta perfecta que puede explicar el tipo de dolencias que nuestra especie experimenta en la actualidad. Quiero terminar con una cita de Rudolf Steiner de 1917. Era una época diferente. “En la época en que no había corriente eléctrica, cuando el aire no estaba sometido a influencias eléctricas (hablamos de 1917) era más fácil ser humano. Por esta razón, para poder ser enteramente humanos hoy, es necesario desarrollar capacidades espirituales mucho más fuertes de las necesarias hace un siglo.” Así, les dejó este consejo: hagan lo posible por desarrollar sus capacidades espirituales, pues es verdaderamente difícil ser un ser humano en nuestros días. Gracias por su atención.




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