31/01/2020

Opinión

Visite Termas de Río Hondo, la más tucumana de las ciudades santiagueñas

Escribe Juan Manuel Aragón - (Especial para El Diario 24, de Tucson Beer)
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Visite Termas de Río Hondo, la más tucumana de las ciudades santiagueñas

Cuando los diarios tenían la seguridad de que solamente avanzando sobre los pueblos limítrofes hallarían un poderío con la difusión de las noticias, que son ideas en movimiento, La Gaceta establecía, con su corresponsalía en Las Termas su vocación de servicio hacia otras latitudes. Lo mismo el diario La Nación. Sabían que no debían estar ausentes de un lugar que congregaba —y reúne— a miles de turistas, ávidos de seguir informados en vacaciones. Cuando se marcharon, perdieron parte de su esencia, se empezaron a achicar y hoy juegan ala información de la vuelta de la casa, cuando podrían haber liderado el periodismo de la región. A lo que se suma la tacañería de los internautas, reacios a pagar por leer las noticias en las pantallas de sus ordenadores, porque en cualquier parte las van a encontrar mejores y gratis.

Los límites de Tucumán y Santiago no siempre fueron los mismos. De hecho, los mapas, casi por definición, son los documentos que más cambian a lo largo de la historia. Durante algo más de un siglo y medio hubo tires y aflojes por unas hectáreas de tierra más allá o más aquí de la frontera tucumana. Celestino Gelsi, que antes de ser nombre de dique fue un buen gobernador de Tucumán, un fin de semana se fue a pasear a Las Termas de Río Hondo. No faltó el político chicanero de la oposición que le reclamó porque había salido de la provincia sin traspasar el mando como correspondía. La respuesta fue genial. Se la resumo: “Tucumán no ha renunciado jamás a sus derechos sobre ese territorio, así que no debía pedir permiso para seguir en mi provincia”. En un tiempo, los límites de Tucumán entraban en territorio santiagueño muy profundamente. Como que pasaban por un pueblito, “Isla Mota”, en dirección de Piedrabuena, pero ahora queda a 20 quilómetros de la frontera, pero del lado de Santiago.

Los motivos por los que nacieron los diarios no son, como creen las almas nobles, brindar un servicio de noticias a la gente o como suponen los malpensados, ganar dinero con la publicidad. Si bien hacen estas dos actividades, su principal negocio es imponer sus ideas y por eso algunos nacían con nombres combativos, “El Liberal” de Santiago, “El Intransigente”de Salta, “La Izquierda” de Buenos Aires. Y otros muchísimos, que duraron lo que un suspiro. Por lo general, un grupo político veía la necesidad de dar a conocer sus ideas, hacía un diario, llegaban las elecciones, perdía o ganaba, se le acababa la plata y se disolvía.

Los gobernadores Lino Domingo Montiel Forzano de Tucumán, y César Fermín Ochoa de Santiago, firmaron el último pacto de límites entre las dos provincias, dejando atrás conflictos que venían desde 1820, cuando los santiagueños lograron su autonomía de nosotros, los tucumanos. Entre otros arreglos, se dejó establecido que Las Termas era de Santiago y Las Cejas de Tucumán. También se pusieron de acuerdo sobre otras pequeñas porciones de territorio, hasta entonces en disputa. En todos los casos se respetaron las soluciones de hecho, donde las maestras, la policía y el catastro eran nuestros, seguían siendo nuestros, en los lugares que eran de Santiago, siguieron siendo de ellos. Aunque no se crea, en estos conflictos de límites no se podían usar argumentos que usaban los ingleses contra la Argentina por la posesión de las Islas Malvinas, so pena de perder el pleito. Por razones obvias.

Dicen los que saben que la crisis de la falta de lectores está amenazando gravemente la vida de varios diarios, de hecho, en la Argentina y el mundo hay varios que han cerrado. Vale larecomendación de Tomás Eloy Martínez, de hacer que los periodistas dejen los clichés y se animen a ser escritores relatando lo que sucede. Los lectores suelen apreciar una historia bien desarrollada, con palabras simples, sin vanos artilugios burocráticos (“procedió a tomar juramento” o “se dispuso a dar la orden”) y dejando de lado recursos pipirifláuticos. El problema es que, directamente, muchos dejaron de leer, se niegan a pasar la vista por un escrito con más de 30 palabras. Y un periodista necesita al menos 300 para desarrollar una idea.

En eso de los límites siempre hay territorios grises. La perla de los santiagueños, Termas de Río Hondo, emblemática por excelencia, la preferida de los turistas, no ha dejado de ser jamás la más tucumana de todas las ciudades santiagueñas, por tonada, idiosincrasia y cierta manera de ser típica de su gente: amable y alegre como todos los santiagueños, perotambién lista e inteligente como muchos tucumanos.

Pero si fuéramos realmente listos, como creemos, bien podríamos establecer algunas de nuestras industrias en Las Termas, volver con nuestra prensa a influir en los miles de turistas que pasan todos los años por ahí, ignorar la raya política del mapa y amigarnos con un territorio que llevamos en el corazón desde siempre. Bien podrían los diarios tucumanos dar a conocer noticias santiagueñas, todos los días, como lo hace El Diario 24, fomentando la unión entre dos pueblos que comparten tradición, historia, paisajes y gente con los simples valores de los buenos ciudadanos. Deberíamos instar al periodismo a borrar de forma práctica, las fronteras impuestas por la política, para contribuir a la amistad con miles de santiagueños, que todos los fines de semana nos esperan a fin de mostrarnos el latir de sus bombos, el sentir de sus chacareras y el vino compartido entre hermanos que se aprecian.

©Juan Manuel Aragón

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