16/01/2021

Opinión

Las frases prefabricadas que alguna vez en la vida hemos dicho

Escribe Juan Manuel Aragón - (Especial para El Diario 24)
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Las frases prefabricadas que alguna vez en la vida hemos dicho

Hay frases comunes, prefabricadas que, en algún momento de la vida, los argentinos las hemos dicho, ya sea para salir del paso, para dar énfasis a una idea, para conseguir el asentimiento general, para tirarnos de inteligentes o simplemente para chichonear. Algunas son reverendas mentiras, otras tienen su cuota de verdad y también las hay que son mitos consolidados en la creencia popular. A continuación, van algunas, puestas sin orden ni concierto. Y obviamente abajo, en el lugar de los comentarios, agregue usted las que desee.

Si comes sandía con vino tinto o cerdo con cerveza te mueres. Las morochas son mejores. El whisky tiene olor y gusto a kerosén. Los mozos siempre escupen el café. Las gorditas son más cariñosas. Al vino tinto le agregan tanino, por eso tiene ese color. El Servicio Meteorológico Nacional siempre miente la temperatura. La gente del campo es más buena que la de ciudad.

Los franceses se bañan muy de vez en cuando. Si te afeitas el vello, los cabos te nacen duros. Tucumanos gatos. Para la compostura, sopita de gallina. No hace calor, lo que mata es la humedad. Alfredo Yabrán vive en una isla del Caribe. Con los militares esto no pasaba. El hombre maneja mejor que la mujer, pero la mujer conduce mejor que el hombre.

Cordobeses fallutos. Yo no andaba en nada raro y los milicos no me jodieron. Los alemanes son fríos. Para que sea buena la miel, hay que hervirla. José de San Martín volvió porque se acordaba de Yapeyú y sus amigos indiecitos. Antes había un respeto. La pinta es lo de menos. Si la empanada no es con carne cortada a cuchillo, no es empanada. Con medio litro de maquillaje encima, cualquiera es hermosa. En todas las casas de Francia hay bidet porque ellos lo inventaron. Tenemos los cuatro climas. Para aprobar un examen, rezarle a Santo Tomás.

En China, al que jode le pegan un tiro en la nuca y después mandan a cobrar la bala a la familia. A los perros que olfatean drogas, primero los drogan para que busquen. Si ganaban los ingleses en 1806 ahora éramos el Canadá. Las santiagueñas son demostrativas con los novios. La comida de la Mirtha Legrand es de telgopor. El vino mendocino es el mejor del mundo. No hay colectivero que no sea minudo. El pan engorda. Todo lo que quiera con la música clásica, pero es aburrida. No quiero que me den, sino que me pongan donde haiga. A los curas les paga el sueldo el gobierno. El aceite de oliva es feo. ¿Ha visto cómo se ponen las mujeres en primavera?

Lo que macha es la mezcla. Ahora los chicos nacen con dientes. Por algo será. Rosario es el lugar en el mundo con más mujeres lindas por metro cuadrado. A Borges no se le entiende lo que escribe. Les tiras una pala y salen todos cagando. No hay como el amor de madre. Suiza es bello, pero Bariloche es mejor. Messi es más humilde. Van con la sirena a todo lo que da para que no se les enfríe la pizza. A esto lo arreglo con un paredón móvil. Chapábamos con los lentos. Antes era todo distinto. Santiagueños vagos. ¿Sabes qué?, con un Pinochet o un Fidel andaríamos derechitos. Había amor por la camiseta, ahora juegan por plata. Que vuelva el Servicio Militar Obligatorio. Los yanquis creen que la capital de la Argentina es Río de Janeiro. La Cocacola sirve para aflojar tornillos. Los gitanos laburan de robar chicos y vender autos truchos. Las francesas no se depilan.

Son pobres porque quieren, laburo es lo que sobra. La carne argentina es la mejor del mundo. Como es la madre va a ser la hija. Para que se vaya el olor a ajo, mascar ramitas de perejil. No le mezclo dulce con salado. La mujer argentina es la más linda del mundo. País generoso. Por suerte no tenemos problemas raciales. No hay moral. En todos los telos te espían, posta. Los tucumanos contaminan los ríos sólo para perjudicar a los santiagueños. Los suizos no te lo tiran ni un papelito de caramelos al piso. El silencio es salud. No por nada éramos el granero del mundo. En Europa no conocen lo que es un bife.

El que se baña después de comer, se muere acalambrado. ¿Leer?, ¿para qué? No tenemos nada que envidiar a ningún país del mundo. El santiagueño siempre vuelve al pago. El campo es lindo, pero solamente por un rato. Ahora el clima es más húmedo que antes, por los diques, ¿ha visto? El que sabe, sabe, el que no sabe es jefe. Lo que engorda es la gaseosa. Los franceses inventaron el perfume para no bañarse. En la colimba aprendías a comer de todo. Estudiar historia es aburrido, con tantas fechas de batallas. No es lindo lo que es lindo sino lo que a uno le gusta. Los argentinos somos derechos y humanos. Santiago no es pobre, la han empobrecido, que no es lo mismo. Ahora los chicos vienen más inteligentes.

Juan Manuel Aragón                   

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