26/08/2021

Opinión

Que el fútbol se cuide solo, la Policía está para otra cosa

Escribe Juan Manuel Aragón - (Especial para El Diario 24)
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Que el fútbol se cuide solo, la Policía está para otra cosa

No hay explicación racional para contratar policías que cuiden a simpatizantes de equipos de fútbol así no se agarran a las trompadas entre ellos. O se matan. Un partido tiene tres resultados obvios posibles: a) gana uno, b) gana el otro o c) empatan. Quien va a la cancha excluyendo dos posibilidades es un tonto rematado.

Es un juego o, lo que es casi lo mismo, un esparcimiento. Para algunos, un momento de distracción luego de una semana de trabajo. Es cierto que muchos van a ver cómo gana su equipo, pero si triunfa el otro porque sus jugadores fueron mejores, se debe aplaudir, pues todos corrieron 90 minutos para brindarle un buen espectáculo.

Si se enoja porque su club perdió y discute con uno del equipo contrario, ¿qué solucionará?, ¿cambiará el resultado porque demuestre que la mano que no cobraron sí era mano? Lo mejor de un buen partido, sea cual fuere el resultado, es que haya muchos goles, si son del club propio, bien. Si no, ¿en qué cambia la vida?

Muchos amantes del fútbol, sostienen que una mafia mueve los hilos por detrás. Esa mafia se alimenta, justamente, de la pasión de miles de personas, que no dudan en apedrear a simpatizantes de otros equipos. Los hinchas lo saben mejor que nadie, sin embargo, insisten en seguir alimentando el hampa que, con la excusa de divertir a miles de simpatizantes, organizan chanchullos.

Se entendería perfectamente, que güelfos y gibelinos se agarraran a los balazos en cualquier plaza pública del mundo, o idealistas platónicos con realistas aristotélicos o, un poco más aquí, federales y unitarios, al fin y al cabo, sería atendible el motivo de su pelea. Pero, ¿por un partido de fútbol? ¡Hágame el favor!

Juan Manuel Aragón

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