04/05/2022

Opinión

OPINIÓN

¿Por qué tenemos que cuidar la salud mental materna?

Por: Florencia Gómez
Por Lic. Cecilia Ruggiero, psicóloga clínica (MN 42238/MP 82888).

El primer miércoles de mayo se concientiza visibilizando la Semana Mundial de la Salud Mental Materna. El fin es compartir lo que se está haciendo en los diferentes lugares del mundo con el objetivo de poder elaborar modalidades de prevención, acompañamiento e intervención acordes a la singularidad, garantizando los derechos de la mujer y sus familias durante el embarazo, el parto y el puerperio.

Es interesante poder señalar que, si bien el embarazo acontece en el cuerpo de la mujer, impacta notablemente en su entorno familiar, social, macro contexto y en su cultura.

Acompañando a mujeres en este recorrido en espacios de acompañamiento emocional durante el embarazo, vamos escuchando muy firmemente un abanico de "presiones" sociales, familiares, culturales que pueden alejarla de encontrarse con lo que a ella le pasa.

Las mujeres embarazadas, en general, trabajan hasta el último tramo del embarazo, algunas planifican cesáreas y han trabajado hasta horas antes, "deben" sentirse bien sin ninguna sintomatología corporal, mantenerse en forma, disfrutar el embarazo, parir vía vaginal, establecer una lactancia exitosa y transitar el puerperio de manera óptima porque tiene a su bebé y podríamos seguir en éstos "deberes", "presiones", exigencias de un contexto que puede obstaculizar el encuentro con lo que a cada uno le pasa desde su singularidad.

Como profesionales de la salud mental nos encontramos con mujeres con temores, incertidumbres, ansiedades y un abanico de emociones que la conectan con la historia transgeneracional de las mujeres de su historia, con las fantasías que tenía o no de gestar un bebe, con los cambios corporales a medida que va transcurriendo el embarazo, con el cuerpo luego del nacimiento y con un exceso de información de cómo debería sentirse, de que debiera hacer e incluso de como llevará adelante su maternidad.

Se habla mucho de las etapas del embarazo con respecto al desarrollo del bebé, pero muy poco, desde mi punto de vista, de las emociones que pueden acontecer durante el mismo. El 25 % de las embarazadas experimenta algún tipo de malestar psíquico durante el embarazo y posparto.

Lo perinatal es un concepto que, en principio, ha sido pensado como estrictamente médico involucrando todo aquello relacionado con la salud del recién nacido, valorándolo desde el momento de la gestación hasta sus primeros meses de vida.

A medida que se fue corroborando evidencias científicas que mostraban la importancia de cómo estaba involucrado el desarrollo del bebé en el lazo con su madre; y al mismo tiempo cómo los estados emocionales de la mujer pueden obstaculizar el encuentro con su bebé, propició que se vaya logrando un abordaje que incluyera a la salud mental.

En la actualidad, el trabajo institucional está planteado a la luz de un nuevo paradigma en el cuidado de la salud materno-infantil conocido como Maternidades Seguras y Centradas en la Familia. Nuestro hospital asiste un promedio de 7000 partos anuales de una población socioeconómica baja. El 40% de las mujeres que se asisten son migrantes. El 12% de recién nacidos son prematuros.

Es un marco por donde pensamos la clínica en salud mental perinatal, un posicionamiento que constituye un cambio de paradigma de atención perinatal. Un modo de pensar que no sólo es para los profesionales de salud mental sino para todos los agentes de salud que trabajan en una maternidad.

Se inició para recuperar el valor protagónico que se tenía en otros tiempos, el avance de la ciencia produjo la institucionalización del parto necesaria para reducir la mortalidad y morbilidad de la madre y de su bebé pero que conllevó que se pierda ese protagónico.





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