24/04/2020

Deportes

ANECDÓTICO

El día que Pelé quiso jugar en River

En 1967, el astro brasileño reconoció que había quedado maravillado con el Monumental y que le gustaba la idea de ponerse la banda.

Edson Arantes do Nascimento dice ser de Boca. Posó con la camiseta. Con la número diez en El Gráfico allá por 1981. Expresó que quería al club, a sus colores, a su gente. Pero veinte años antes, cuando todavía jugaba en el Santos, el mismo Pelé había manifestado algo diferente.

Bastante diferente: que, si algún día dejaba de jugar en su club emblema, elegiría a River como destino, así al menos rescata en una nota ilustrativa sobre el jugador brasileño el sitio Olé.

De irme a alguna parte quisiera jugar en River. Cuando entré al estadio quedé asombrado. Yo creía que lo más grande y espectacular era el Maracaná. Pero cuando empecé a recorrerlo dije: ‘Si alguna vez dejo Brasil, vengo a este club’.”, diría un muy jovencito Pelé en 1967, en diálogo con la Revista River, previo a un amistoso entre el equipo del Toto Lorenzo y el Peixe.

Pelé había jugado por primera vez en el Monumental el 6 de febrero de 1962 (River ganó 2-1). Recién volvería a cruzarse allí con River en 1965 (en agosto del 62 también había visitado Núñez para jugar ante Peñarol): fueron dos amistosos en febrero, y dos victorias visitantes.

La primera, 1-0; la segunda, 4-3. Luego disputaría, en agosto de ese mismo año, un cuadrangular en el Antonio Vespucio Liberti, donde venció al local y también a Boca. Fue, aquel 12 de agosto de 1965, su último registro oficial en el Monumental. Dos años más tarde llegaría ese encuentro en Mar del Plata.

Aquel partido se dio en un contexto muy particular, ya que los torneos de verano todavía no eran una costumbre argentina. Se volverían algo habitual recién un año después. Según reza el diario La Capital, José Piatoni, dirigente de Quilmes (MdP), logró que el Santos de Pelé accediera a jugar un amistoso en la ciudad ante un combinado de Mar del Plata (derrota 1-4 de los locales).

El encuentro generó tanta expectativa -y recaudación- que días más tarde se realizaría un nuevo amistoso, esta vez ante River. Fue ahí, en el viejo estadio San Martín -el José María Minella no había sido construido todavía- que Pelé hizo esa declaración. Con el tiempo, quedó claro, su fanatismo cambió de vereda.



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