07/12/2020

Sucesos

IMPOTENCIA

El desgarrador testimonio del padre de la policía que se suicidó luego de que su ex pareja difundiera videos íntimos

Espera que la muerte de su hija acelere el tratamiento del proyecto de ley contra la “pornovenganza”.

“No le encuentro respuestas. Un dolor inmenso en el corazón, irreparable”, publicó en sus redes sociales Marcelo San Román el sábado 5 de diciembre, un día después de la muerte de su hija Belén, la agente de la Policía Bonaerense de la ciudad de Bragado que se disparó en la cabeza luego de que su ex pareja viralizara fotos y videos íntimos.
En el posteo el padre agradeció al personal de terapia intensiva, a los médicos que la trataron, a los enfermeros y hasta al personal de recepción del centro de salud. 
En su cuenta de Facebook publicó también lo que se encargó de repetir en diálogo con TN esta mañana: “Siempre recalco lo mismo. Mi hija era un ser de luz, querida por todo el mundo. Era una funcionaria policial excelente: los mismos jefes me lo dijeron. La única víctima es Belén. No importa lo que hizo en su vida privada o con quién lo hizo. Ella confió en alguien”. 
Marcelo dijo que su hija estaba bien, afectada por la vergüenza de haber sido víctima de extorsión, de pornovenganza, y que nunca demostró sentirse superada por la situación. 
En la entrevista no quiso nombrar al acusado de viralizar el contenido. Ya lo había hecho la madre de Belén, Graciela Álvarez, dos días antes de que muriera y a través de las redes sociales: “Tobías Villarruel de la ciudad de Chivilcoy, el que viralizó fotos y videos de mi hija, hostigándola y amenazándola, hizo que ella termine con su vida”.
Belén San Román se desempeñaba en el Comando de Patrullas Rural desde hacía pocas semanas. Asuntos Internos le había abierto un sumario luego de que se conocieran las fotos y los videos que Villarruel habría difundido con propósito de extorsionarla.
El padre aclaró que no guarda rencor contra quienes difundieron las imágenes de su hija, un documento que circuló por la ciudad de Bragado. “Tenemos que ir evolucionando y cambiando en una sociedad tan enferma”, aconsejó y enseñó que a partir de ahora cuando alguien ose mostrarle un video íntimo responderá: “No lo abras, no me lo muestres, borralo y acordate lo que pasó con Belén”.

“No le encuentro respuestas. Un dolor inmenso en el corazón, irreparable”, publicó en sus redes sociales Marcelo San Román el sábado 5 de diciembre, un día después de la muerte de su hija Belén, la agente de la Policía Bonaerense de la ciudad de Bragado que se disparó en la cabeza luego de que su ex pareja viralizara fotos y videos íntimos.

En el posteo el padre agradeció al personal de terapia intensiva, a los médicos que la trataron, a los enfermeros y hasta al personal de recepción del centro de salud. 

En su cuenta de Facebook publicó también lo que se encargó de repetir en diálogo con TN esta mañana: “Siempre recalco lo mismo. Mi hija era un ser de luz, querida por todo el mundo. Era una funcionaria policial excelente: los mismos jefes me lo dijeron. La única víctima es Belén. No importa lo que hizo en su vida privada o con quién lo hizo. Ella confió en alguien”. 

Marcelo dijo que su hija estaba bien, afectada por la vergüenza de haber sido víctima de extorsión, de pornovenganza, y que nunca demostró sentirse superada por la situación. 


Desgarrador 

En la entrevista no quiso nombrar al acusado de viralizar el contenido. Ya lo había hecho la madre de Belén, Graciela Álvarez, dos días antes de que muriera y a través de las redes sociales: “Tobías Villarruel de la ciudad de Chivilcoy, el que viralizó fotos y videos de mi hija, hostigándola y amenazándola, hizo que ella termine con su vida”.

Belén San Román se desempeñaba en el Comando de Patrullas Rural desde hacía pocas semanas. Asuntos Internos le había abierto un sumario luego de que se conocieran las fotos y los videos que Villarruel habría difundido con propósito de extorsionarla.

El padre aclaró que no guarda rencor contra quienes difundieron las imágenes de su hija, un documento que circuló por la ciudad de Bragado.

“Tenemos que ir evolucionando y cambiando en una sociedad tan enferma”, aconsejó y enseñó que a partir de ahora cuando alguien ose mostrarle un video íntimo responderá: “No lo abras, no me lo muestres, borralo y acordate lo que pasó con Belén”.

Belén San Román junto a su papá Marcelo en una imagen de 2017



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