29/06/2011

Policiales

Caso García Belsunce: “Amiga” de María Marta cree que el asesino es un ladrón

La testigo declaró que nunca “dudó” de la familia de la víctima y que piensa que entraron a robarle, y se fue todo de las manos.

Una amiga íntima de María Marta García Belsunce aseguró el miércoles que "nunca" dudó "absolutamente nada de la familia" de la víctima y dijo que, a su criterio, el crimen lo cometió alguien que ingresó a robar a la casa de la víctima.

En tanto, otro testigo denunció que tiempo después del homicidio se le acercaron tres personas que le ofrecieron dinero "para decir que Irene (Hurtig, hermanastra de la víctima) había matado a María Marta".

La primera testigo en declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro, donde se juzga a tres familiares, los hermanos Horacio García Belsunce y Juan "John" Hurtig y el cuñado Guillermo Bártoli, entre otros imputados, fue Carmen Aberastain de Panelo.

"Ellos me iban informando todo, que John desde un principio tenía dudas de que hubiera muerto en un accidente, que había tirado el `pituto` y después lo había encontrado. Era un ida y vuelta, yo llamaba y ellos a mí", contó la mujer.

Aberastain de Panelo dijo que no le pareció raro lo ocurrido porque "María Marta vivía golpeándose en ese baño; ella siempre decía `me llevé la viga por delante`, `me golpeé, casi me abro la cabeza`".

Además, dijo que María Marta "era una luchadora por la verdad, que siempre peleaba por lo que defendía. Era sumamente honesta y con una moral intachable y por eso hizo muchas obras de bien", y agregó que, con el marido, Carlos Carrascosa, "tenían una relación muy linda, muy unida, especialmente por el hecho de no tener hijos".

Sobre sus hermanos, dijo "todos eran muy unidos" y nunca supo que tuvieran "algun problema serio", frases que provocaron que Hurtig comenzara a llorar, como ocurrió el martes cuando declaró su ex esposa, Javiera Marqués de Rosas.

"Pienso que entraron a robar, María Marta los enfrentó y se fue todo de las manos. Sé que María Marta se daba masajes, seguro que ella entró a la casa a darse una ducha antes y se encontró con alguien en la planta de arriba", sostuvo la testigo en referencia a sus sospechas sobre lo que ocurrió el 27 de octubre de 2002.

Luego declaró Roberto Effling, quien atendía un comedor en Pilar en el que recibía ayuda de la víctima, y dijo que tras enterarse de la muerte, fue al velatorio y allí vio que "el hermano (por Horacio) y una mujer mayor estaban llorando sobre el cadáver".

Dijo que le llamó la atención que en la alfombra, en el umbral de la pieza, había una mancha de sangre y que María Marta tenía el pelo "pastoso, como si también tuviera sangre".

El testigo recordó que poco después de la muerte, Irene Hurtig, hermanastra de la víctima, se ofreció a colaborar en el comedor y le mandó tres bolsas de ropa de María Marta, mientras que él fue a buscar otras dos.

Poco después, dijo que Hurtig lo llamó para pedirle una camisa con forma de corazón en el cuello porque se la había pedido el fiscal, ya que era la usada por la víctima el día del crimen y él logró ubicarla y se la envió en un remis.

Luego mencionó otro episodio extraño, al afirmar que tiempo después del crimen de María Marta, paró un auto en su casa y tres personas le ofrecieron dinero "para decir que Irene había matado a María Marta".

Dijo que le avisó a Hurtig y que ella le pidió ir a una escribanía para que esto quedara asentado, pero que no hizo denuncia policial porque nadie se lo sugirió pese a que reconoció haberse sentido "intimidado".

Luego reconoció que Irene le prestó mil dólares para el velatorio de su suegro, el 5 de noviembre de 2002, pero como confundió varias veces las fechas de encuentro con la medio hermana, la fiscal Laura Syseskind, lo amenazó: "Usted está al borde del falso testimonio". (Télam)

 


 



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