05/06/2018

Argentina

Fracasó el intento del macrismo para impulsar el desafuero de Cristina

Los dos bloques mayoritarios acordaron postergar una sesión especial que se había convocado para hoy, y el pedido de desafuero recién se trataría en septiembre. Por otra parte, el oficialismo consiguió emitir un dictamen de mayoría para frenar el desafuero de la diputada de Cambiemos Aída Ayala, procesada en una causa por corrupción y “lavado de dinero”.
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La oposición considera que se trata de una discusión abstracta.

La jugada del Gobierno para conseguir el desafuero de Cristina Fernández de Kirchner tras la derrota por el tarifazo tuvo un traspié hoy luego de que los presidentes de bloque, reunidos en Labor Parlamentaria, acordaran mayoritariamente que deben computarse los días hábiles (y no corridos) para establecer el vencimiento del pedido realizado por la justicia.


Así, las bancadas mayoritarias acordaron que el plazo de 180 días que establece la ley de fueros para tratarlo vence en septiembre. Esa fecha se contabiliza desde el día que el Juez Federal Claudio Bonadío elevara a la Cámara Alta el pedido formalmente. Esto ocurrió el 7 de diciembre del año pasado. La duda era si los días que se contabilizaban desde la fecha eran corridos o hábiles, como finalmente se determinó. La nueva fecha límite es septiembre.


El oficialismo, en la voz del radical Luis Naidenoff, sostuvo que la caducidad podría ocurrir recién en los primeros días de ese mes. Por su parte, desde el FpV-PJ el neuquino Marcelo Fuentes calificó como “una estupidez, una barbaridad y una vergüenza” la voluntad de Cambiemos de avanzar con esta situación ya que prácticamente todos involucrados en la causa del Memorándum con Irán ya fueron excarcelados.


“Fue como una reacción de chicos. Perdieron la votación del otro día y se enojaron. Ahora pretenden generar un clima. Cuando la gente está preocupada por las tarifas, por cómo llega a fin de mes y cómo sigue la vida de los argentinos, nosotros estamos discutiendo si los días son hábiles o inhábiles”, protestó Fuentes, jefe de la bancada que integra la ex presidenta.


El pedido del juez Bonadío se dio en el marco de la llamada “causa AMIA”, en la que pesa sobre la ex presidenta un procesamiento con prisión preventiva, dictado apenas horas antes de que asumiera la banca obtenida en las elecciones de 2017.


El viernes pasado, pocas horas después del veto de Mauricio Macri a la ley que retrotraía el tarifazo en los servicios públicos, la Cámara Federal dictó un fallo en el que afirmó que el fiscal Alberto Nisman había sido asesinado producto de su denuncia por traición a la patria contra la ex presidenta y varios funcionarios.


Casi de inmediato, el bloque de senadores de Cambiemos presentó una nota solicitando una sesión especial para hoy a las 18, ante la posibilidad de que venciera el 7 de junio el pedido de desafuero realizado por Bonadío, quien después de varias idas y vueltas procesales quedó a cargo de investigar aquella denuncia realizada por Nisman.


En esa misma nota dirigida a Gabriela Michetti, el oficialismo consideró que los plazos debían ser contados en días hábiles pero que ante la posibilidad de una interpretación distinta se convoque para aclararlo a una reunión de Labor Parlamentaria y, por las dudas, a una sesión especial.


“Convocar a Labor Parlamentaria para definir esto es como mínimo una estupidez al lado de los problemas que hay en el país”, remarcó Fuentes al salir de la reunión. “Es una especie de distracción. No tenía el menor sentido la reunión. El tema era poner en la tapa de los diarios ‘se posterga el tratamiento del desafuero’. En realidad no va a haber tratamiento porque es abstracto. No sólo se cambió la naturaleza de la imputación, se cambió la autoridad que la juzga y, fundamentalmente, en el delito residual imputado ya hubo excarcelación de los imputados anteriores, señal de que no tiene el menor sentido todo esto”, aseguró el neuquino.


Fuentes se refirió así a los cambios que sufrió la causa judicial en los últimos meses: la Cámara Federal revocó la imputación original por traición a la patria y dejó solamente el delito de encubrimiento. Con motivo de ese cambio de calificación ya fueron excarcelados otros acusados como Carlos Zannini, ex secretario legal y técnico de la presidencia, y el dirigente social Luis D’Elía, entre otros. Incluso también cambió el tribunal que debía juzgarlos, ya que la Corte Suprema invalidó por irregularidades en su conformación al Tribunal Federal Oral número 9 y reclamó un nuevo sorteo.


Consciente de su debilidad de argumentos, el oficialismo intentó bajar el tono en la reunión de presidentes de bloque. Se escudó en que no se trataba de una cuestión política sino “institucional” y que debía dar garantías de que se cumpliría con la ley.


El jefe del interbloque de Argentina Federal, Miguel Pichetto, coincidió en que el planteo deviene en abstracto por los cambios en la causa judicial. El rionegrino, además, ya había afirmado públicamente que no acompañará ningún pedido de desafuero que no esté fundado en una sentencia firme. Esa postura fue ratificada por sus voceros el mismo viernes en que Cambiemos presentó la nota, dando otra vez por tierra con la posibilidad de que prosperara el desafuero.


A su turno, el kirchnerismo insistió en que era una maniobra para desviar la atención y detalló la cuestión judicial por la que el pedido de desafuero no debe ser tratado ya que no tiene razón de ser. Sin embargo, respecto de la interpretación de los plazos dejó asentada una posición distinta: aseguraron que para su bloque deben computarse en días corridos, es decir a contramano de lo propuesto por Cambiemos.


En este marco, la situación de CFK continuará por ahora sin una definición concreta. El oficialismo ya avisó ayer que podría tratarse antes de que cumpla los 180 días. Sin embargo, para eso necesitará que cambie la correlación de fuerzas, algo que por ahora está lejos de ocurrir.


Distinta vara


En paralelo a la sesión especial convocada por Cambiemos en el Senado para avanzar con el desafuero de la senadora Cristina Kirchner, que se quedó sin quórum, los diputados del oficialismo consiguieron emitir un dictamen de mayoría para frenar el desafuero de la diputada chaqueña por Cambiemos Aída Ayala, procesada en una causa por corrupción y “lavado de dinero”. La comisión presidida por el macrista Pablo Tonelli se respaldó en un fallo de la Cámara Federal de Chaco que la concendió la eximición de prisión a Ayala, mientras que los bloques opositores se negaron a acompañar el dictamen de mayoría y acusaron al oficialismo por "el doble estándar" impulsado por la alianza gobernante al ritmo de la agenda política.


Los legisladores opositores —bloque Justicialista, Frente Renovador y FpV— rechazaron el dictamen oficialista sin presentar un texto alternativo, para lo cual tendrán tiempo hasta mañana al mediodía. El diputado del FpV Marcos Cleri comparó el caso Ayala con Julio De Vido y denunció la “arbitrariedad de perseguir a todo aquel que piensa distinto”, según indicó el sitio Parlamentario.com.


Tonelli argumentó que "no tenía ningún sentido" avanzar en el desafuero contra Ayala, solicitado por la jueza Zunilda Niremperger, ya que la Cámara Federal de Chaco le otorgó a la diputada de Cambiemos la eximición de prisión, aunque reconoció que la situación procesal de la aliada de la coalición gobernante no es sencilla, ya que cuenta con un procesamiento confirmado y un pedido de prisión preventiva latente. "Corresponde rechazar el desafuero porque fue prematuro", insistió Tonelli a la luz del fallo favorable de la Cámara.


En tanto, el massista Raúl Pérez subrayó, según el Parlamentario.com, que “la causa no terminó, está pendiente, abierta y en plena investigación” y puntualizó que las pruebas recolectadas comprometen a Ayala. El jefe del interbloque Cambiemos, Mario Negri, salió a poner una prudente distancia con su colega radical: "Si en un futuro la diputada Ayala resulta responsable, nosotros vamos a proceder como corresponde”. (PáginaI12; InfoCielo)




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