13/03/2019

Tucumán

Inseguridad

Escapó de una comisaría y cometió un raid delictivo en el que asesinó a un policía

Entre el domingo y el lunes se registraron una serie de delitos, que resultaron estar todos ligados a una misma persona, que se había fugado el domingo y fue detenido este martes.
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Sangriento raid delictivo tras la fuga de un preso.

El domingo por la noche, después del partido entre Atlético y River, un preso se fugó de la seccional 4ta de la policía, y lejos de mantener un perfil bajo, en las menos de 48 horas que estuvo en libertado mató a un policía al que le robó el auto, atacó a otra persona en una venganza y se sospecha que cometió otros robos.

Claudio Alberto Páez fue detenido a fines de febrero por haberle robado la moto a una mujer en el sur de la ciudad. Por este hecho, estaba detenido la seccional 4ª, en una celda con capacidad para 15 personas, en la que había 40 arrestados. Para evitar problemas por el hacinamiento, a los detenidos, por momentos, se les permite estar en una especie de galería que estaba protegida por una tela metálica (similar a la de las jaulas de aves de corral) para que no se escapen. Pero el domingo se rompió el pacto tácito que habría existido con los reos: los carceleros les permitían tomar aire con la condición de que no provoquen problemas. Fueron los mismos reclusos los que les gritaron a los tres uniformados que uno de ellos se había escapado.

El policía Juan Ángel Leal, de 51 años, disfrutaba de sus vacaciones y de su hobby: las plantas. El lunes por la tarde fue a buscar tierra negra para las macetas que tenía preparadas. Cargó su Chevrolet Onix con dos palas y una bolsa arpillera. Se detuvo en un descampado de autopista y Canal Sur. Según los investigadores, el suboficial fue sorprendido por Páez, que habría estado acompañado por al menos otros cuatro jóvenes. Leal se habría identificado como uniformado y recibió un palazo en la cabeza –le habría causado la muerte casi en el acto- y luego recibió un disparo en el estómago con su arma reglamentaria. Luego huyeron en el vehículo. Los familiares denunciaron su desaparición. Lo encontraron sin vida pasadas las 21.

Personal de la División Homicidios, al mando de los comisarios Jorge Dib y Diego Bernachi, mientras analizaban la escena del crimen, se enteraron de que en el barrio Las Palmeras, a unas 20 cuadras donde había sido ultimado el joven, un grupo de cuatro jóvenes había ingresado a la casa de Cristian Núñez, de 24 años, y lo habían herido de gravedad con dos balazos. Los atacantes se desplazaban, según el testimonio de los vecinos, en un Onix blanco. Después huyeron.

Los investigadores creen que esta última víctima conocía a Páez y que había sido herido por venganza. Algunas versiones indican que Núñez había delatado a Páez y por eso terminó detenido. Según la policía, vecinos de Núñez dijeron que el joven herido, aprovechando que el asaltante se encontraba tras las rejas, junto a otras personas habría quemado una casilla que estaba a la par del Canal Sur y que habría sido utilizada como aguantadero de la banda.

Los agresores abandonaron el Chevrolet en un cañaveral de Los Aguirre y huyeron -a pie o en otro vehículo- hacia el norte de la ciudad. Cerca de mediodía, vecinos de Villa Urquiza informaron que había extraños en una casa de Catamarca al 1.700. Personal de Delitos contra la Propiedad, al mando de los comisarios José Díaz y Ramón Herrera, con la colaboración del Grupo Cero, irrumpieron en la vivienda donde se encontraban Páez y otros cuatro jóvenes. También incautaron dos armas -una de ellas habría sido la del policía asesinado- y una importante cantidad de paquetes de cigarrillos que podrían haber sido sustraídos en el asalto a un quiosco.

Páez y el otro mayor serán presentados hoy ante la fiscal Giannoni para que los interrogue sobre el hecho. Dos menores quedaron internados en el Instituto Roca y el restante fue entregado a sus padres por tener 14 años y ser inimputable. Además, los pesquisas continuaban buscando evidencias para tratar de confirmar o descartar que los asaltantes cometieron otros ilícito durante la noche.

 

Encontraron armas y celulares en una requisa

 

Personal de la comisaría 1ª, con el apoyo de un cuerpo de Infantería de la Unidad Regional Capital, realizó una sorpresiva requisa en los tres arrestos que de la seccional. Allí, según la información oficial, secuestraron tres celulares (había uno en cada celda) con sus respectivos cargadores y al menos dos facas carcelarias. La medida, que fue realizada bajo las órdenes del comisario Fabián Salvatore, generó varios minutos de tensión porque las personas que allí se encuentran detenidas se negaban a la inspección. (lagaceta.com.ar)

 

 


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