28/02/2020

Policiales

POZO HONDO

Curandera descubrió en “los ojos de fuego” de una beba, que era fruto de un abuso entre hermanos

Ocurrió en Santiago del Estero, y la curandera tuvo que comparecer ante un tribunal, para declarar en un juicio oral en contra de un estudiante de abogacía.

Una curandera de Santiago del Estero reveló que cuando le llevaron a una beba para que la “curara del empacho”, supo ver en sus “ojos de fuego” que era la consecuencia de un abuso sexual entre hermanos.
Así lo habría afirmado ayer la curandera ante un tribunal, al declarar en un juicio oral en contra de un estudiante de abogacía y aspirante a árbitro de fútbol, acusado de ultrajar sexualmente a su propia hermana entre los 12 y los 17 años. La joven señaló en su denuncia que su hermano la violó y que a los 17 años quedó embarazada.
Nació una beba y entre diciembre de 2017 y el 6 de julio de 2018, el individuo se ocultó en una pensión del Bº Sargento Cabral, hasta ser apresado por el entrecruzamiento de llamadas.
Testigo de la Fiscalía
La curandera fue una de las testigos ofrecidas por el fiscal Rafael Zanni, según informó el diario El Liberal.
Habría señalado que asistió a la bebé por un empacho y que le llamó la atención “los ojos de fuego” de la chiquita.
Al parecer, la mamá (supuesta víctima de los abusos) llevó a la niña porque no paraba de llorar.
La curandera dijo que el “semblante” de la chiquita distaba mucho de las otras mortales.
Explicó que el “don” especial que detenta le posibilito descubrir que era resultado de una violación.
“Le consulté a la mamá quién era el papá de la bebé y me dio el nombre de un novio”, profundizó la curandera.
Sin embargo, afirmó que nunca dudó y así se lo reconoció la mamá de la niña: había sido abusada por su propio hermano.
Más adelante, la curandera dijo que hay más de media docena de detenidos en Jiménez, también por abusar de sus familiares.
El ADN fue lapidario: paternidad en un 99,9%
También declaró en el juicio un experto genetista de Las Termas de Río Hondo, quien manifestó que los resultados fueron contundentes: confirmaron la paternidad del joven en un 99,9%.
La ciencia determinó que la bebé es hija del imputado, lo cual erosionó aún más su situación.
Vale subrayar que el ADN pudo realizarse recién después de su detención.
En la práctica, los expertos toman muestras de ADN de la nenita y la cotejaron con la información genética del acusado.
Las conclusiones ahora amenazan enviarlo a prisión por largos años.
El fiscal, por la condena, y la defensa, por una pena morigerada
El tribunal escucharía los alegatos y la Fiscalía iría por una condena durísima.
Pese al hermetismo en su estrategia, trascendió que el fiscal Rafael Zanni sostendría que los abusos fueron acreditados y que hay una bebé como prueba contundente e irrefutable.
Se presume que el fiscal requerirá una condena elevada, basándose en testimonios, el crudo relato de la joven, la huida de su rmano e informe de ADN.

Una curandera de Santiago del Estero reveló que cuando le llevaron a una beba para que la “curara del empacho”, supo ver en sus “ojos de fuego” que era la consecuencia de un abuso sexual entre hermanos.

Así lo habría afirmado ayer la curandera ante un tribunal, al declarar en un juicio oral en contra de un estudiante de abogacía y aspirante a árbitro de fútbol, acusado de ultrajar sexualmente a su propia hermana entre los 12 y los 17 años.

La joven señaló en su denuncia que su hermano la violó y que a los 17 años quedó embarazada.

Nació una beba y entre diciembre de 2017 y el 6 de julio de 2018, el individuo se ocultó en una pensión del Bº Sargento Cabral de la capital santiagueña, hasta ser apresado por el entrecruzamiento de llamadas.



Testigo de la Fiscalía

La curandera fue una de las testigos ofrecidas por el fiscal Rafael Zanni, según informó el diario El Liberal.

Habría señalado que asistió a la bebé por un empacho y que le llamó la atención “los ojos de fuego” de la chiquita.

Al parecer, la mamá (supuesta víctima de los abusos) llevó a la niña porque no paraba de llorar.

La curandera dijo que el “semblante” de la chiquita distaba mucho de las otras mortales.

Explicó que el “don” especial que detenta le posibilito descubrir que era resultado de una violación.

“Le consulté a la mamá quién era el papá de la bebé y me dio el nombre de un novio”, profundizó la curandera.

Sin embargo, afirmó que nunca dudó y así se lo reconoció la mamá de la niña: había sido abusada por su propio hermano.

Más adelante, la curandera dijo que hay más de media docena de detenidos en Jiménez, también por abusar de sus familiares.

El ADN fue lapidario: paternidad en un 99,9%.

También declaró en el juicio un experto genetista de Las Termas de Río Hondo, quien manifestó que los resultados fueron contundentes: confirmaron la paternidad del joven en un 99,9%.

La ciencia determinó que la bebé es hija del imputado, lo cual erosionó aún más su situación.

Vale subrayar que el ADN pudo realizarse recién después de su detención.
En la práctica, los expertos toman muestras de ADN de la nenita y la cotejaron con la información genética del acusado.

Las conclusiones ahora amenazan enviarlo a prisión por largos años.

El fiscal, por la condena, y la defensa, por una pena morigerada.

El tribunal escucharía los alegatos y la Fiscalía iría por una condena durísima.

Pese al hermetismo en su estrategia, trascendió que el fiscal Rafael Zanni sostendría que los abusos fueron acreditados y que hay una bebé como prueba contundente e irrefutable.

Se presume que el fiscal requerirá una condena elevada, basándose en testimonios, el crudo relato de la joven, la huida de su hermano e informe de ADN.



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