20/02/2021

Policiales

JUSTICIA

Qué hizo confesar a Javier Galván, el piloto que asesinó a Ivana Módica en La Falda

Galván es militar y está preparado para soportar situaciones extremas como el encierro.

“Apelar al cansancio”. Esa fue la estrategia que siguió a lo largo de esta semana la fiscal de Instrucción del Tercer Turno de Villa Carlos Paz, Jorgelina Gómez, para lograr que finalmente Javier Galván (44), el ahora ex piloto de la Fuerza Aérea, confesara lo que era casi un secreto a voces: que había asesinado a Ivana Módica, la mujer de 47 años que estuvo desaparecida durante ocho días en cercanías de la ciudad cordobesa de La Falda.
En un principio el militar se mostraba inmutable y ante los policías de la comisaría donde estuvo detenido dijo que el viernes 12 de febrero salió temprano a trabajar e Ivana se había quedado durmiendo. Aseguró también que la mujer supuestamente le había manifestado la intención de salir a caminar en la zona del cerro La Banderita, algo que acostumbraba a hacer, por lo que parte de la búsqueda se centró en ese lugar. El último contacto de Módica fue cuando se comunicó por última vez con su hija Nicole el jueves cerca de la medianoche.
Sin embargo, el hallazgo de imágenes del auto de Galván cerca del acceso a la zona del Dique La Falda, demostrarían que el hombre había mentido en su declaración inicial. Esto llevó a la fiscal Gómez a ordenar su detención bajo el delito de falso testimonio, aunque a esa altura todavía no se sabía si la mujer estaba con vida. Pero ya el hecho de las contradicciones alertaron a la funcionaria judicial.
Además, Gómez lo imputó por violar la restricción perimetral que regía sobre él a raíz de una denuncia por violencia de género hecha el año pasado por la propia Ivana. Según trascendió, la relación entre la pareja era conflictiva pero por algún motivo habían decidido darse una nueva oportunidad en los últimos meses y convivir otra vez.
La semana transcurrió con diversos operativos a cargo de Bomberos, policía de la Provincia y Defensa Civil. Se peinó la zona del dique La Falda y el camino a Pampa de Olaen, y ayer en las inmediaciones del cementerio local, aunque sin obtener resultados. En el medio, el piloto acusado se abstenía de develar qué había pasado y con el pasar de los días, el pesimismo invadió a los investigadores: ya no buscaban a una persona con vida.
Mientras esperaban encontrar el cuerpo, fueron apareciendo elementos importantes para la investigación. Más imágenes de cámaras de seguridad que mostraban al sospechoso entre el jueves a la noche y el viernes en zonas donde negó haber estado. Además, la ubicación de su celular también lo delataría, pero seguían sin hallar lo más importante, el cuerpo de la víctima. En el medio, el abogado de Galván, Felipe Jure, dijo que el jueves a la noche, Ivana mantuvo una fuerte discusión con el militar. 
El letrado dijo que su cliente “salió a tomar aire” tras el altercado. Se sumó el hallazgo de sangre en el volante del auto del sospechoso y un rollo de papel film dentro del vehículo. Si bien aclararon a este medio que esta prueba aún no es concluyente porque falta analizar la sangre, es un elemento más a considerar.
Una estrategia que funcionó
Pero la fiscal, pese a que todo apuntaba a que era un nuevo femicidio, mantuvo la calma y evitó tomarle declaración indagatoria a Galván de inmediato. Según revelaron las fuentes judiciales a Infobae, el objetivo era tratar de que el hombre de 47 años cediera ante el encierro y confesara. Si bien es algo que se acostumbra a hacer -indicaron- no siempre funciona.
“Fue muy efectiva la estrategia de la fiscal de no llamarlo a indagatoria antes porque ahí el hombre podría negarse a declarar y lo hubiesen tenido llevar al penal de Bouwer y se le iba toda la tensión. La fiscal lo fue ‘gastando’”, explicó la fuente consultada por este medio. “Es una estrategia que se hace siempre pero no siempre funciona. En este caso sí funcionó: el asesino confesó”, reiteró.

“Apelar al cansancio”. Esa fue la estrategia que siguió a lo largo de esta semana la fiscal de Instrucción del Tercer Turno de Villa Carlos Paz, Jorgelina Gómez, para lograr que finalmente Javier Galván (44), el ahora ex piloto de la Fuerza Aérea, confesara lo que era casi un secreto a voces: que había asesinado a Ivana Módica, la mujer de 47 años que estuvo desaparecida durante ocho días en cercanías de la ciudad cordobesa de La Falda.

En un principio el militar se mostraba inmutable y ante los policías de la comisaría donde estuvo detenido dijo que el viernes 12 de febrero salió temprano a trabajar e Ivana se había quedado durmiendo.

Aseguró también que la mujer supuestamente le había manifestado la intención de salir a caminar en la zona del cerro La Banderita, algo que acostumbraba a hacer, por lo que parte de la búsqueda se centró en ese lugar. El último contacto de Módica fue cuando se comunicó por última vez con su hija Nicole el jueves cerca de la medianoche.

Ivana fue asesinada por su novio y su cuerpo lo encontraron enterrado

Sin embargo, el hallazgo de imágenes del auto de Galván cerca del acceso a la zona del Dique La Falda, demostrarían que el hombre había mentido en su declaración inicial. Esto llevó a la fiscal Gómez a ordenar su detención bajo el delito de falso testimonio, aunque a esa altura todavía no se sabía si la mujer estaba con vida. Pero ya el hecho de las contradicciones alertaron a la funcionaria judicial.

Además, Gómez lo imputó por violar la restricción perimetral que regía sobre él a raíz de una denuncia por violencia de género hecha el año pasado por la propia Ivana. Según trascendió, la relación entre la pareja era conflictiva, pero por algún motivo habían decidido darse una nueva oportunidad en los últimos meses y convivir otra vez.

La semana transcurrió con diversos operativos a cargo de Bomberos, policía de la Provincia y Defensa Civil. Se peinó la zona del dique La Falda y el camino a Pampa de Olaen, y ayer en las inmediaciones del cementerio local, aunque sin obtener resultados.

En el medio, el piloto acusado se abstenía de develar qué había pasado y con el pasar de los días, el pesimismo invadió a los investigadores: ya no buscaban a una persona con vida.

Mientras esperaban encontrar el cuerpo, fueron apareciendo elementos importantes para la investigación.

Más imágenes de cámaras de seguridad que mostraban al sospechoso entre el jueves a la noche y el viernes en zonas donde negó haber estado. Además, la ubicación de su celular también lo delataría, pero seguían sin hallar lo más importante, el cuerpo de la víctima. En el medio, el abogado de Galván, Felipe Jure, dijo que el jueves a la noche, Ivana mantuvo una fuerte discusión con el militar. 

El letrado dijo que su cliente “salió a tomar aire” tras el altercado. Se sumó el hallazgo de sangre en el volante del auto del sospechoso y un rollo de papel film dentro del vehículo. Si bien aclararon a este medio que esta prueba aún no es concluyente porque falta analizar la sangre, es un elemento más a considerar.

Una estrategia que funcionó

Pero la fiscal, pese a que todo apuntaba a que era un nuevo femicidio, mantuvo la calma y evitó tomarle declaración indagatoria a Galván de inmediato. Según revelaron las fuentes judiciales al sitio Infobae, el objetivo era tratar de que el hombre de 47 años cediera ante el encierro y confesara. Si bien es algo que se acostumbra a hacer -indicaron- no siempre funciona.

“Fue muy efectiva la estrategia de la fiscal de no llamarlo a indagatoria antes porque ahí el hombre podría negarse a declarar y lo hubiesen tenido llevar al penal de Bouwer y se le iba toda la tensión. La fiscal lo fue ‘gastando’”, explicó la fuente consultada por este medio.

“Una vez en el penal, ¿cómo se hace para que confiese dónde dejó el cuerpo?. Esos fueron los elementos y se ve que Galván se saturó, se cansó psicológicamente y confesó”.

“Es una estrategia que se hace siempre, pero no siempre funciona. En este caso sí funcionó: el asesino confesó”, reiteró.

Tags


Recomienda esta nota: