21/12/2018

Policiales

Procesaron a ocho policías por robar marihuana

Los investigadores sospechan que los acusados no cumplieron con su responsabilidad de cuidar los 17 panes de droga que el efectivo José Daniel Soria Barba se llevó del operativo en julio pasado. Ocurrió en Chacarita.
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Los panes de marihuana desaparecidos.

El robo de 17 panes de marihuana de una quema por parte de un inspector principal de la Policía de la Ciudad repercutió en la División Robos y Hurtos que participó del operativo. La Justicia procesó a ocho de ellos, bajo la sospecha de que el oficial José Daniel Soria Barba actuó con la complicidad de sus compañeros para esconder la droga

La medida fue dictada por el juez federal Sebastián Ramos, que los encontró responsables de malversación de caudales públicos. De acuerdo a la normativa, el delito prevé en este caso solo una multa del 20 al 60 por ciento del valor sustraído para el funcionario público que, por imprudencia o negligencia o por inobservancia de los reglamentos o deberes de su cargo, diere ocasión a que se efectuare por otra persona la sustracción de caudales o efectos.

Según el fallo, el procesamiento, sin prisión preventiva, alcanzó al comisario Oscar Molina, los subcomisarios Rubén Magnoni y Adolfo Suyo; los efectivos que tenían a su cargo el depósito, Silvia Romero y Nélida Lorenzón, y los policías del área de judiciales Andrés Pais, Elbio Córdoba y Facundo Cisneros.

En tanto, se dispuso la falta de mérito de Mauro Brest, Christian Maine Rojas, Iván Santucho, Agustín Bieule, Ricardo Acista y Félix Luna, todos de la División Robos y Hurtos de la fuerza porteña.

El pasado 1° de agosto, ya se había procesado con prisión preventiva -decisión confirmada por la Cámara- a José Daniel Soria Barba, encargado del área de judiciales, por el robo de la droga.

Todo comenzó el 12 de julio pasado cuando se quemaron 380 kg de marihuana en el Cementerio de la Chacarita. En el procedimiento participó parte de la cúpula de la policía porteña, pero un detalle no menor sorprendió a todos: faltaban 17 panes de droga del total que debían ser incinerados en el horno.

Tres días después, un cartonero del barrio porteño de Parque Centenario descubrió en un contenedor de basura el lote que se había "perdido". La mayoría de los ladrillos de droga tenían una hoja con el logo de la División Laboratorio Químico de la Policía Federal Argentina. Los panes fueron encontrados a solo metros de la casa de Soria Barba, sobre la calle Franklin al 500.

Soria Barba fue detenido mientras prestaba servicio en la División de Robos y Hurtos y quedó a disposición del juez Sebastián Ramos. "Nuestra postura frente a la corrupción, en cualquier escalafón de la fuerza, es tajante: tolerancia cero. Esto quiere decir que frente al primer indicio de que se esté cometiendo, o se haya cometido, algún ilícito, no nos va a temblar el pulso para apartar de su cargo a quién tengamos que apartar", dijo D´Alessandro, en su momento.

En el fallo, el juez enumeró una serie de irregularidades cometidas por los policías que tenían la droga bajo su custodia, entre ellas que la marihuana había sido guardada en un calabozo de la división en vez de un depósito para tal fin con huellas biométricas y llaves.

El magistrado también mencionó "la existencia de llaves que estaban a disposición de varios subcomisarios; las anomalías en torno a la confección y suscripción del acta de destrucción y el modo de filmación deficiente del procedimiento, que impide contabilizar la cantidad de panes".

En este sentido, Ramos remarcó el desvío del recorrido de la camioneta que trasladaba a personal del área de Judiciales, tras la quema de marihuana, hacia la casa de Soria Barba. "Bajo la excusa de que tenía que llevar su computadora e impresora, habría aprovechado para dejar la droga en el contenedor", aseguró.

"El Tribunal advierte que la inobservancia y/o negligencia en el almacenamiento, registro y custodia de los panes de marihuana por parte de los imputados, generó una cadena de irregularidades desde el momento en que se alojó el material, hasta su ulterior traslado y destrucción, que constituyeron el marco adecuado para posibilitar que parte de la sustancia que debía incinerarse fuera separada del ámbito de preservación que se confiara a la fuerza", destacó. (tn.com.ar)


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