20/12/2013

Sucesos

Recibe cadena perpetua por matar a su suegra de 82 puñaladas en Catamarca

El hombre había incendiado el departamento para intentar destruir las pruebas. Confesó el crimen y además el de una psicóloga ocurrido meses atrás.

 Un hombre fue condenado este jueves a prisión perpetua por haber asesinado de 82 puñaladas a la madre de su novia en marzo pasado, en un edificio céntrico de la capital catarmaqueña, informaron fuentes judiciales. Tras ser detenido, Damián Matías Cano, de 30 años, confesó ser el autor del crimen de su suegra Susana Aguilar (51) y también del de la psicóloga María Eugenia Rojas (31), cometido dos meses antes en la misma ciudad.

 
La Cámara Penal III de Catamarca, en fallo unánime, condenó a Cano por el delito de "homicidio doblemente agravado por alevosía y ensañamiento" en perjuicio de Aguilar.
 
Los camaristas Patricia Olmi, Marcelo Soria, y Jorge Palacio coincidieron que "en la investigación policial y judicial, los testigos aseguraron que Damián Cano fue el autor del homicidio", por lo que deberá cumplir con la pena de prisión perpetua en Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores. "Que lo perdone Dios, pues él la mató y no le dio oportunidad a Susana de defenderse. El actuó sabiendo lo que hacía y ahora sólo intentamos rearmar la familia", dijo tras conocerse el fallo una sobrina de la víctima.
 
El monto de la pena fijada para Cano coincidió con el pedido del fiscal de juicio Rubén Carrizo y del abogado de la familia de la víctima, Víctor García, quienes consideraron que el ahora condenado comprendía la criminalidad de sus actos.
 
Por su parte, el abogado defensor, Adolfo Castellanos, había reclamado la absolución de Cano por entender que éste actuó en medio de "un brote psicótico, sin comprender lo que hacía a causa de la cocaína".
 
En sus "últimas palabras" antes del veredicto, el propio Cano dijo: "Pido disculpas a la familia, no sabía lo que hacía. Pido perdón por todo esto".
 
El crimen de Aguilar fue cometido el 31 de marzo en un edificio de departamentos situado en Salta al 600, en pleno centro de la capital catamarqueña, donde el asesino apuñaló a la víctima y luego incendió el domicilio para ocultar el crimen.
 
Dos días después, Cano fue detenido y confesó haber cometido, bajo los efectos de la cocaína, el crimen de la madre de su novia y también el de la psicóloga Rojas, por cuyo homicidio había otro apresado, Mauro Orce. (La Gaceta)


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