05/01/2017

Sucesos

Un adolescente de 15 años asaltó un negocio y murió por un tiro en la espalda

Tres jóvenes intentaron robar en un local de pirotecnia de Pergamino la noche del festejo de Año Nuevo. El chico era el único de los ladrones que estaba desarmado.

Un par de horas antes de que iniciara el Año Nuevo, un terrible hecho tuvo lugar en un local de pirotecnia ubicado en el cruce de la avenida Yrigoyen y Ecuador de la ciudad de Pergamino.

 

El matrimonio dueño del local se disponía a cenar con su familia en el lugar cuando se iban los últimos clientes y los sorprendieron tres delincuentes encapuchados.

 

Dos se bajaron de la moto en la que habían llegado y entraron al negocio y el tercero se quedó afuera haciendo de campana. A pesar de que uno de ellos estaba armado el comerciante y otro de los hombres que lo acompañaban reaccionaron para defender al resto de sus familiares y empezaron una pelea cuerpo a cuerpo con el ladrón.

 

En el forcejeo sonaron los disparos. Los motochorros escaparon pero uno de ellos sólo pudo correr unos pocos metros. Había recibido un balazo en la espalda y cayó muerto en la vereda. Se trataba de Marcos Escobar, de 15 años. Era el único de los ladrones que estaba desarmado.

 

Iván Ludueña, uno de sus cómplices de 19 años, se entregó espontáneamente el domingo y el abogado del tercer delincuente, Ariel Jaime, se presentó y dijo que su cliente estaba alojado en el hospital local con una herida de bala en el hombro. Los dos quedaron detenidos pero negaron haber sido los autores del disparo que mató a Escobar, un punto que ahora es clave en la investigación y será confirmado, o no, con los resultados de las pericias balísticas.

 

El hecho se conoció en medio de la polémica por la edad de imputabilidad y la propuesta del Gobierno de bajarla de 16 a 14 años, que ya desató divisiones en el arco político.




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