14/01/2021

Sucesos

GRAVE

Más testimonios incriminan al empresario acusado de violar a una de sus empleadas en Pinamar

Hubo un segundo pedido de detención para Claudio Tinari: lo acusan de promocionar la prostitución y la trata laboral.

La situación en la Justicia para Claudio Alberto Tinari, el empresario gastronómico detenido acusado por una de sus empleadas de violarla en un hotel en Pinamar, es cada más complicada. En las últimas horas, el fiscal Walter Mercuri, quien lleva la otra acusación en su contra por trata, tanto laboral como sexual, ordenó su segunda detención.
Según la resolución a la que tuvo acceso Infobae, Mercuri, fiscal especializado en trata, lo acusa por dos hechos: el primero lo calificó como promoción de la prostitución de mayores. Y el segundo como explotación laboral agravada por haber sido cometida mediante violencia e intimidación aprovechándose de la vulnerabilidad de las víctimas, entra ellas una menor de edad.
Es que Tinari tenía a todo su staff de chicos y chicas en negro y muchos vivían en una casa que alquilaba en la calle Llao Llao. Allí, los mantenía encerrados, sin permitirles salir, en un clima denigrante de gritos e insultos, hasta que uno de ellos lo grabó en secreto y ese audio llegó a la Justicia como parte de la denuncia en su contra.
Así el fiscal Mercuri entendió, luego de reunir una serie de testimonios, que desde el 6 de diciembre hasta el 11 de enero, el día que fue detenido, “recibió y acogió en el hotel a más de tres personas, una de ellas menor de edad, con fines de explotación laboral pagando sueldos por debajo del convenio colectivo de trabajo y además impidiéndole la libre movilidad de sus víctimas y de prohibirles mantener una vida social fuera del horario laboral, bajo amenazas de agredirlos o de despedirlos en caso que desobedecieran”.
Luego, detalla las agresiones verbales, denigrantes e intimidatorias que Tinari impartía hacía sus empleados en el horario laboral y fuera de él. “Todo ello para obtener un beneficio económico con la explotación laboral de sus víctimas”, aclaró en la resolución.
Sobre la promoción de prostitución de mayores, diversos testimonios de su staff aseguraron que les ofrecía a las mujeres una suma de dinero por tener sexo con amigos suyos, entre besos forzados, encierros en baños y presuntas escenas de acoso sexual constante.

La situación en la Justicia para Claudio Alberto Tinari, el empresario gastronómico detenido acusado por una de sus empleadas de violarla en un hotel en Pinamar, es cada más complicada.

En las últimas horas, el fiscal Walter Mercuri, quien lleva la otra acusación en su contra por trata, tanto laboral como sexual, ordenó su segunda detención.

Según la resolución a la que tuvo acceso Infobae, Mercuri, fiscal especializado en trata, lo acusa por dos hechos: el primero lo calificó como promoción de la prostitución de mayores. Y el segundo como explotación laboral agravada por haber sido cometida mediante violencia e intimidación aprovechándose de la vulnerabilidad de las víctimas, entra ellas una menor de edad.

Es que Tinari tenía a todo su staff de chicos y chicas en negro y muchos vivían en una casa que alquilaba en la calle Llao Llao. Allí, los mantenía encerrados, sin permitirles salir, en un clima denigrante de gritos e insultos, hasta que uno de ellos lo grabó en secreto y ese audio llegó a la Justicia como parte de la denuncia en su contra.

Así el fiscal Mercuri entendió, luego de reunir una serie de testimonios, que desde el 6 de diciembre hasta el 11 de enero, el día que fue detenido, “recibió y acogió en el hotel a más de tres personas, una de ellas menor de edad, con fines de explotación laboral pagando sueldos por debajo del convenio colectivo de trabajo y además impidiéndole la libre movilidad de sus víctimas y de prohibirles mantener una vida social fuera del horario laboral, bajo amenazas de agredirlos o de despedirlos en caso que desobedecieran”.

Luego, detalla las agresiones verbales, denigrantes e intimidatorias que Tinari impartía hacía sus empleados en el horario laboral y fuera de él. “Todo ello para obtener un beneficio económico con la explotación laboral de sus víctimas”, aclaró en la resolución.

Sobre la promoción de prostitución de mayores, diversos testimonios de su staff aseguraron que les ofrecía a las mujeres una suma de dinero por tener sexo con amigos suyos, entre besos forzados, encierros en baños y presuntas escenas de acoso sexual constante.



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