21/11/2021

Sucesos

INVESTIGACIÓN

Los policías acusados del crimen de Lucas González habrían plantado el arma según los fiscales

Los tres detenidos por la muerte del joven futbolista están cada vez más comprometidos.

El inspector Gabriel Isassi, el oficial mayor Fabián López y el oficial Juan José Nieva, los integrantes de la Policía de la Ciudad serán indagados por el homicidio doblemente agravado del futbolista juvenil Lucas González, de 17 años, y por la tentativa de homicidio doblemente agravado de los tres adolescentes que acompañaban a la víctima mortal en el vehículo baleado por los imputados policías porteños.


Así lo confirmaron fuentes vinculadas con el expediente, donde figura la sospecha de los fiscales sobre la réplica de un arma hallada en el automóvil usado por los menores, ya que los funcionarios judiciales consideran que ese elemento habría sido “plantado” por los agentes ahora arrestados.

La investigación está en manos de Leonel Gómez Barbella, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 32, y Héctor Andrés Heim, titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin). Los representantes del Ministerio Público Fiscal elevaron ayer al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 7 el pedido de indagatoria a Isassi, López y Nieva. Calificaron como “ilegal” la acción desarrollada por los tres imputados y definieron como “falaces” las versiones dadas por estos los colegas uniformados que realizaron el sumario inicial sobre Lucas González y sus amigos.

“Conforme que fuera el relato de los hechos, encuentra provisoriamente la calificación legal en el delito de tentativa de homicidio doblemente agravado por haber sido cometido por miembros de las fuerzas policiales abusando de sus funciones y con alevosía, el delito de homicidio doblemente agravado por haber sido cometido por miembros de las fuerzas policiales abusando de sus funciones y con alevosía, el delito de falsedad ideológica y la privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional, todo ello en concurso ideal”, fue la definición del caso por la que los fiscales solicitaron las indagatorias de los imputados al juez Martín Del Viso.

Los fiscales hicieron una mención especial a una de las supuestas pruebas que había aportado los policías para justificar los disparos. Se mencionó al secuestro de una réplica de un arma como la inscripción The Punisher, presuntamente encontrada dentro del Volkswagen Suran usado por los adolescentes. “Por todo lo producido hasta el momento en la investigación, se presume que tal elemento habría sido plantado en el lugar por el personal policial”, se indicó en el escrito.

Isassi, López y Nieva se entregaron ayer en una dependencia policial al confirmar su abogado defensor que el magistrado había firmado las órdenes de arresto. Fueron alojados en la alcaidía de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal Argentina, situada en General Paz y Madariaga, en el barrio porteño de Villa Lugano.

“No escapa del análisis, que existen serios indicios que hacen sospechar de que los imputados, han tergiversado los hechos al momento de informarlos a la autoridad judicial para mejorar su situación procesal, circunstancia que daría cuenta no solo de su voluntad de sustraerse del proceso penal que se le sigue, sino también de entorpecer la investigación”, explicaron los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andrés Heim en un dictamen ante el juez Martín Del Viso donde solicitaron que sea rechazado el pedido de eximición de prisión. Ampliaron luego el detalle de lo sucedido con Lucas González, según puedo establecerse en este tiempo de investigación, para solicitar las indagatorias.


Los tres menores que acompañaban a Lucas González en el momento de los disparos fueron citados a dar sus testimonios ante los fiscales Gómez Barbella y Heim, que los escucharán el lunes próximo.

Esos adolescentes fueron sobreseídos por el juez de menores que llevó adelante el primer tramo de la pesquisa hasta que se declaró incompetente el pasado viernes. El testimonio de los jóvenes es considerado clave para reconstruir los ocurrido el miércoles 17 del actual, alrededor de las 9.30, pocos minutos después que saliesen de un entrenamiento en Barracas Central, donde Lucas González jugaba en la quinta división.

La hipótesis fiscal

Por el momento, la Justicia tiene establecido -y así se consignó en el pedido de indagatorias- que los policías imputados intentaron interceptar a los adolescentes a los fines de detener su marcha colocando el automóvil frente a ellos para impedir el paso. Esos agentes, que formaban parte de una brigada de prevención. movilizándose sin ninguna clase de identificación, habrían intentado justificar el operativo al decir que el vehículo de los jóvenes circulaba “en forma imprudente y esquiva”.

Para los fiscales, los tres policías porteños bajaron de su automóvil y se dirigieron a los jóvenes sin identificarse y estos “presumiblemente sintieron temor ante la posibilidad de que se tratasen de ladrones” por lo que avanzaron a bordo del Suran por la avenida Iriarte. En ese momento, los agentes abrieron fuego. Lucas González recibió un disparo mortal en la cabeza, tal como estableció la autopsia. Los representes del Ministerio Público consideran que en esa situación, Isassi, López y Nieva intentaron dar muerte a los tres restantes adolescente “con alevosía”, tal como señalaron al juez Del Viso. Definieron que los agentes “aprovecharon la indefensión de las víctimas” y que tuvieron la intención de “obrar sin riesgo”.

Con González herido en la cabeza en el asiento de acompañante y cayendo en el regazo del conductor -tal como describió a la prensa el padre del chico que manejaba-, los fiscales detallaron que la Suran giró a la izquierda y avanzó por Luzuriaga hacia Alvarado, donde el conductor dobló nuevamente, deteniéndose dos cuadras después al llegar a Pedriel. Allí estaban dos agentes femeninas, con uniforme, de la Policía de la Ciudad.

No figura en la reconstrucción judicial, pero el padre de uno de los adolescentes aseguró que se detuvieron al ver a policías, ya que pensaban que se escapaban de ladrones. El conductor estaba en shock, según los expuesto por esas policías. Uno de los menores se fue corriendo. Luego volvería al lugar acompañado por su madre.

En el pedido de indagatoria a los imputados, los fiscales dejaron constancia que los adolescentes fueron tratados como imputados y sometidos a la justicia de menores como consecuencia de la “falsa versión aportada por los agentes investigados”.

Según la Justicia, esos jóvenes permanecieron diez horas en la esquina de Alvarado y Pedriel, “privados ilegítimamente de su libertad por el accionar ilegal y las versiones falaces” de los policías ahora detenidos.



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