18/04/2023

Sucesos

Historias de terror

¿Qué pasó amigo? ¿Se quedó dormido?

¿Qué le sucedió a un camionero que tenía como destino la localidad de Santa María?.

La historia proviene de la página de Facebook "Tucumán Paranormal", una página que se encarga de recopilar las anécdotas y sucesos extraños que ocurren en nuestra provincia, contadas por sus protagonistas o simplemente por personas que alguna vez escucharon los relatos populares de la zona. 

En esta ocasión nos revelan la historia de un camionero y transportista que tenía como destino la localidad de Santa María (Catamarca), más precisamente a La Lumbrera. 

Sean reales o no, es innegable que nuestra provincia y toda la zona norte de nuestro país cuentan con una basta e interminable cantidad de leyendas y sucesos paranormales que erizan la piel al ser escuchadas. 

Las rutas argentinas llevan consigo la pesada carga de haberse llevado miles de vidas, pero algunas de ellas todavía las recorren y lo harán hasta el infinito. 

A continuación, el relato publicado por Tucumán Paranormal:

Soy transportista de profesión y en las rutas se ven cosas feas y malas. Lo que voy a relatar ocurrió en febrero del 2015. Me salió un viaje con destino a la localidad de Santa María (Catamarca) a La Lumbrera, para arribar a mi destino debía atravesar un camino bastante largo y desolado. Para empeorar las cosas, no era el mejor momento para viajar, estaba cansando, venia acumulando fatigas por no poder descansar a gusto. Sin embargo, negarse a viajar era una cosa imposible.

Un colega antes de partir me preguntó si no deseaba cambiar el viaje por otro. No acepte la propuesta por la pena que representa dejar un trabajo a medias y quedar mal con el jefe. Antes de partir me acerque a una estación de servicio a cargar combustible y aproveche para tomar un café en el drugstore.

 Mientras bebía mi café, me decía por adentro que lindo seria poder estar durmiendo a gusto en casa con mi señora. Por suerte, si terminaba este viaje tendría unos días de descanso.

Pague el café y regrese a mi camión al irme acercando al vehículo, me di con un hombre, un motoquero mejor dicho, mirando por debajo del camión

No me anime a decirle nada, el tipo era gigante

Subí encendí el vehículo y el sujeto se alejó. Espere que se marchara y una vez que lo perdí de vista inicie el viaje, ya en movimiento siento que una moto venia a mucha velocidad.

Observo por el retrovisor que se trataba del mismo hombre del drugstore, por miedo acelere y por curioso que parezca, el motoquero me igualo en velocidad y comenzó a hacerme señas dando a entender que estacione en la banquina.

Al tipo se lo veía muy enojado, yo ofuscado le comencé a tocar bocina y a gritar que deje hacer eso que se iba a matar por andar a tanta velocidad. En medio de esa locura veo que sobre el carril contrario se aproximaba un camión. En un segundo cuando ambos vehículos se cruzaron, el motociclista desapareció. Me detuve a ver que paso y no había rastro del tipo.

 En ese instante todo me pareció raro pero opte por seguir el viaje, la noche estaba encima y no era bueno atrasarse ya que el camino es de montaña.

 A los minutos del viaje, el celular se me descargo por completo y el tablero del vehículo perdió su luz.  Lo único que funcionaba eran las luces delanteras

El trayecto se volvió muy oscuro, solo se veían las líneas del camino y un silencio total. Me dieron ganas de orinar y por más que trate de aguantar, no pude. Me orille a un costado y fui a hacer lo mío. Al momento de reingresar  se me apareció un hombre a caballo de la nada. El tipo me lanzo una mirada fría y exclamo:

 -¡Se lo ve muy cansado, compadre! ¿Por qué no descansa?

-Imposible maestro, tengo que llegar si o si a La Lumbrera para entregar la carga.

-Se va a matar a este ritmo. -Sentencio el sujeto.

 Uno terco no hace caso y seguí manejando. El jinete se me quedo observando sin decir más. El silencio de la ruta se rompió cuando escuche el motor de una motocicleta, colocó luces altas y observo que me acechaba el mismo motociclista.

El tipo comenzó a gritar, iba manejando sobre el mismo carril cuando sentí que me choca de atrás.

 Me desperté! Caí en cuenta que me había dormido al costado de la ruta había estado sonando.

 Refregué mi rostro e inicie el viaje, paso media hora y todo estaba tranquilo. No obstante, por el rabillo del ojo derecho observe que alguien venia conmigo en el asiento del acompañante.

Giro el rostro y veo al motoquero totalmente ensangrentado como si hubiera sufrido un accidente, ¡quede helado por unos instantes!

-¡Te dije que pares! ¿No entiendes? ¿Acaso te quieres matar? –Grito. -Inmediatamente me sujeto del cuello y en una mala maniobra el da un vuelco espectacular.

-¡Señor! ¡Señor! ¡Despiértese! El chico de la playa lo anda buscando. –Dijo la encargada del drugstore. -Para mi sorpresa, aún era de día y seguía en la estación del servicio. Anonadado caí en cuenta que tuve un sueño dentro de otro sueño.

-¿Qué paso amigo? ¿Se quedó dormido? –Me pregunto el playero cuando me le acerque.

-Sí, si estoy bien, me venció el cansancio. –Respondí.

En eso se acerca a la playa un grupo de motoqueros por la ruta. Al verlos le pregunto al muchacho.

-¿Son problemáticos los tipos que llegaron?

-Para nada, son buena gente, les gusta andar en moto nada más. Nunca un problema con ellos. Lástima lo que paso a uno de ellos…

-¿Qué paso?  –Indague

-Hace una semana uno de los muchachos se durmió manejando la moto, cayo y murió al acto. -Aclaro el playero-.Me quede sin palabras en aquel segundo.

Saque la billetera para abonar el gasto del combustible y mientras esperaba el cambio. Se acercó un tipo.

-Flaco, mira, tu camión está perdiendo líquido de freno.

Tuve que dejar la camion en un taller cercano y mientras esperaba camine por los alrededores y así llegue a la vera de la ruta, precisamente a un altar improvisado. Por curiosidad me acerque y quede helado del susto.

En la grutita estaba una fotografía de una persona. Era el mismo tipo con quien había soñado. Entendí porque él estaba mirando por debajo de la camioneta. Él quería impedir una tragedia como la suya es lo que relacionó Muchas señales en un solo día que decían anda a dormir, anda a descansar. Nunca más maneje desvelado.




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