06/09/2023

Sucesos

Policiales

Juicio histórico por sedición policial: todos los imputados en el banquillo de los acusados

43 policías en el banquillo por los saqueos de 2013

En la Justicia provincial se inició ayer un juicio histórico con el propósito de esclarecer los eventos de sedición policial que llevaron a los saqueos en 2013. Según la acusación, un grupo de agentes en servicio activo y retirados de la fuerza de seguridad se habría organizado en unidades con el objetivo de realizar un autodepósito en respuesta a demandas salariales. Esta acción marcó el inicio de los saqueos a comercios y empresas durante ese trágico mes.

El 8 de diciembre, los miembros de la Policía comenzaron una huelga en busca de mejoras salariales que se prolongó hasta el 11 de ese mismo mes. Durante ese período, aprovechando la vulnerabilidad de los habitantes de la provincia, una multitud de delincuentes comenzó a saquear indiscriminadamente. Por otro lado, los residentes se organizaron y erigieron barricadas para protegerse de los saqueadores. En resumen, la provincia se sumió en un profundo caos.

En la primera audiencia del juicio, se dieron a conocer los nombres de los 43 acusados, quienes enfrentarán cargos por sedición agravada debido a su condición de agentes de la fuerza pública, así como por el uso de armas de fuego en concurso real con los delitos de incitación a la violencia colectiva contra la institución policial de la provincia de Tucumán, obstrucción del transporte terrestre, privación ilegal de la libertad por pertenecer a la fuerza de seguridad y coacción agravada con el fin de obtener concesiones de los miembros del poder público provincial, según indicó el MPF.

Se ha informado que más de la mitad de los acusados aún están en servicio activo

La primera audiencia de este trascendental juicio en la Justicia ordinaria fue rica en emociones. Se presenciaron lágrimas, sorpresas, reprimendas por falta de puntualidad, solicitudes de justicia y mucho más. Sin embargo, lo más impactante fue confirmar que 23 de los 43 imputados por su participación en la sedición policial que desencadenó los saqueos de 2013 todavía continúan en servicio en la fuerza.

Los imputados, que enfrentan cargos por varios delitos y podrían ser condenados a prisión efectiva si se demuestra su culpabilidad, cuentan con respaldo legal: no pueden ser expulsados de la fuerza hasta que sean declarados culpables por un tribunal, pero pueden ser suspendidos por un máximo de dos años. El proceso relacionado con la sedición apenas comenzó después de un retraso de 10 años.

Solo se ha ordenado el retiro obligatorio de los siete acusados señalados como líderes. Estas bajas ocurrieron en 2015, después de que algunos de ellos recuperaran su libertad o fueran liberados de sus acusaciones. Siete de ellos se jubilaron después de los acontecimientos, incluyendo al exjefe de Policía, Jorge Racedo, quien renunció a su cargo el 11 de diciembre de 2013. En contraste, cinco ya habían dejado de ser miembros de la fuerza mucho antes de que se desatara el caos en las calles de la capital tucumana. "Ellos se unieron a los huelguistas por una única razón: también buscaban una mejora salarial", comentó uno de los defensores.

Las sorpresas

Antes de que comenzara el debate, un hombre se presentó ante los jueces Gustavo Romagnoli, Fabián Fradejas (presidente) y Luis Morales Lezica, solicitando la palabra. "Soy Ariel Herrera y debería estar aquí", afirmó. Ariel Herrera era el acusado que había estado con una orden de detención pendiente desde octubre pasado debido a su falta de comparecencia ante las autoridades. Fradejas le reprochó por no haber informado sobre su cambio de dirección y le ofreció dos opciones: permanecer detenido a la espera de un nuevo juicio en su contra o, en su lugar, aceptar la asistencia de una de las defensoras oficiales y participar en el debate. Ariel Herrera optó por la segunda opción sin titubear.

Manuel Reynoso también fue reprendido por los jueces. Llegó tarde a la audiencia programada para las 9 a.m. "Mis disculpas, pero me retrasé debido a problemas en el servicio de autobuses", justificó el acusado. Fradejas advirtió a todos los acusados que debían tomar precauciones para evitar futuros inconvenientes. "Si es necesario, lleguen con una hora de antelación", les instó.

Momentos de tensión

"No me avergüenza llorar. Quiero contar la verdad porque se me acusa de algo que no hice", expresó Pablo Pérez, un oficial de policía retirado en 1983 que había estado detenido durante más de dos años en relación con este caso. "Deseo testificar, pero mi abogado, Pablo Rivera, me aconsejó que no lo hiciera. Lo seguí porque es una persona que lleva años ayudándome sin cobrarme un solo centavo", añadió.

El otro momento de máxima tensión se vivió cuando Sergio Hogas, señalado como uno de los líderes de la sedición, tomó la palabra. Un oficial lo acompañó para sostenerlo mientras declaraba. "Estoy lidiando con problemas debido al Síndrome de Guillain-Barré (SGB). Solo estoy bien cuando el Gobierno me proporciona los medicamentos necesarios", afirmó el acusado, quien también había estado detenido durante varios meses hasta que se le concedió el arresto domiciliario debido a problemas de salud. 

El SGB es un trastorno poco común en el cual el propio sistema inmunitario de una persona daña sus neuronas, causando debilidad muscular y, en ocasiones, parálisis. "También tuve el Zika, que es bastante común en personas que padecemos esta enfermedad", concluyó el referente de los sediciosos.




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