22/09/2010

Tucumán

Si había unos 3.000 guerrilleros ¿Por qué hay 30.000 desaparecidos?

Un análisis que refuta la teoría de Ceferino Reato de que el ataque al regimiento de Formosa causó el golpe de 1976. Por Jorge Dietrich.

El periodista Ceferino Reato escribió el libro "Operación Primicia" en el que relata el ataque de Montoneros al Regimiento de Formosa y fue entrevistado por La Gaceta Literaria. En el reportaje, se señala que el ataque guerrillero es la causa por la cual los militares dan el golpe del 24 de Marzo de 1976.

Un lector de eldiario24.com mantuvo un intercambio de mails con un amigo en el que hace un análisis de los hechos y agrega anécdotas de su paso por el servicio militar obligatorio de aquellos años.

A continuación, el mail escrito por Jorge Dietrich:

Querido amigo, gracias por enviarme la entrevista a Ceferino Reato (editor del diario Perfil y redactor del diario Clarín) en La Gaceta. No bien ví la referencia al Regimiento de Monte 29 de Formosa (Reato no menciona la palabra Infantería, que es lo que corresponde: RIMte 29), me trajo como un flash a la memoria mis pasos como soldado por el RIMte 30 en Apóstoles, Misiones.

Perdona si me abuso de tu paciencia, pero ya casi no me acordaba de aquellas vivencias que disparaste en mi memoria y que te pido me hagas el honor y las comparta contigo y con algunos amigos. Al final volveré a Ceferino Reato, por lo que puedes saltear mi relato si así te parece.

La primera vez que escuché RIMte 29, fue en la primera noche que pasé en el RIMte 30 luego de un día completo de viajar desde el RI 19 de Tucumán. Los soldados estábamos preparándonos para ir a "dormir", cuando un Sargento 1º me llamó desde un extremo de la "cuadra" de la Compañía "B" del RIMte 30. Su rostro era lo mas parecido al Inodoro Pereyra que ví en mi vida (le decían el "Mataco", pero no recuerdo su nombre). Allí me preguntó por lo sucedido en el RIMte 29, de lo cual no tenía yo la menor idea, ni siquiera que existiera, y eso le molestó mucho. Me ordenó "Firmeee" y se paró y dió una vuelta a mi alrededor. Y me dijo: "yo te reconozco de los cerros tucumanos, a mi no me engañás. ¿no es así?", a lo que le respondí: "con todo respeto mi Sargento 1º (teníamos que decir "mi" antes del rango) pero creo que con el pelo rapado y sin bigotes, dudo siquiera que mi padre me reconozca". Me pegó con un llavero y me mandó a dormir.

Con el tiempo, mi situación en el Regimiento fue mejorando. En parte por hechos fortuitos y en parte por mis habilidades manuales y mis conocimientos que me permitieron sobrevivir adecuadamente. El hecho es que me llevaba muy bien con los tres estamentos: soldados, suboficiales y oficiales, salvo con el "Mataco" (con perdón a los pueblos originarios). En otra ocasión, en que se nos ordenó tomar las armas en una simulación de combate, este sujeto aprovechó que pasaba a su lado para golpearme nuevamente con su llavero. Esta vez, yo tenía mas familiaridad con la tropa y profesionales y le advertí: "Usted me puede ordenar lo que quiera, pero de pegar, no lo vuelva a hacer".

Dicen los que saben, que no hay dos sin tres (y tienen razón, al menos en mi caso).

Mi relación con el Jefe de la Compañia de Infantería "B" General Belgrano, el Teniente 1º "P" (confidencial) era exelente. Yo había resuelto fallas en los equipos de comunicación, creado un software en una TI57 para los morteros (reemplacé las tablas e indicaba el ángulo y la carga de explosivos con rapidez y precisión durante los ejercicios), dibujaba letras góticas, hice planos y escudos en yeso en relieve (¡qué todavía están!: "Oñangorecó tenondé ñandé reta": Centinela Adelantado de la Patria, en guaraní), puse en funcionamiento viejas calderas después de años sin uso (para bañarnos con agua caliente) y otras tantas cosas que me destacaron para bien y para mal... y además siempre tenía buen humor.

El hecho es que un día en que teníamos que partir de campaña, el Jefe me encomendó una tarea, pero le comenté que debía preparar el equipo junto con la tropa. Me dijo que no me preocupara y que luego lo podía hacer sin ninguna consecuencia... ¿Adivina quién estaba a cargo de proveernos el equipo? ¡Bingo! No bien me vió el "Mataco" me insultó por mi retraso y me ordenó salto rana y otras yerbas (que yo las hacía gustoso ya que me mantenían en buen estado físico) y luego me pegó. Me levanté y le dije simplemente: "se lo advertí" y me marché.

En el camino para ver al Teniente 1º "P", pensaba sobre la conveniencia de mi denuncia. Me preocupaba fundamentalmente resentir mi cómoda relación con los suboficiales (en particular con un Suboficial Principal y un Sargento 1º Veterinario a quienes quería). Sabía que había criminales entre ellos y que muchos otros eran buena gente. Pero lo denuncié. El Teniente 1º "P" lo puso en calabozo por 5 días. No solo que el "Mataco" no me jodió mas, sino que el resto de sus camaradas me felicitaron.

La segunda vez que me hablaron del RIMte 29 fue cuando me encomendaron (tal vez para chequearme) de transcribir en un nuevo libro, los partes diarios de ese Regimiento de la época en que sucedió el ataque de los Montoneros. Lo hacía en soledad, bajo un quincho durante las siestas del subtrópico amazónico, embriagado por el sopor selvático, por los cantos de los pájaros y por mi imaginación extrañando a mi novia (hoy mi mujer). No le presté mucha atención, lo hacía mecánicamente. Sólo recuerdo que cada parte comenzaba con códigos como 751005 y pregunté que significaban (en el ejemplo es el 5 de octubre del 75) y desde entonces lo uso para nombrar los archivos en mi computadora.

Son tantos los recuerdos y algunos tan presentes aún hoy que te abrumaría de historias (y tú ya tienes las tuyas). Tantos hermanos desaparecidos como Ricardo Somaini, Gustavo Santillán, Fiaca Gonzales, Ricardo Salinas y tantos otros, todos brillantes y solidarios con el prójimo y que llevo en mi corazón. Y recuerdos de colimba como el Teniente 1º "P" (que me envió una tarjeta de agradecimiento, ya de civil a mi casa, por mis trabajos para que nuestra Compañía de Infantería "B" fuera premiada como la mejor del II Cuerpo de Ejército), o el Teniente "S" tucumano que fue a combatir valientemente a Malvinas, o el Subteniente "A" que salió de la formación (en un día de gala por la visita del Obispo de Misiones) y vino a abrazarme porque me despedía de la colimba (nunca los olvidaré).

Bueno, tampoco me olvidé de la entrevista en La Gaceta. Ceferino Reato tiene, como todo el mundo (tú y yo entre otros), una posición asumida referente a esta administración democrática y referente al poder fáctico. Es lo normal y aceptable. Lo más valioso de la nota es el rescate de la necesidad de la Memoria, que contradice a aquellos "gorilas" y "progres" que proponen olvidar los 70's ya que pasó hace 34 años (¿?). Ceferino rescata la memoria como fuente de su relato. Pero los otros 2 componentes importantes para una sociedad sana y pujante son la Verdad y la Justicia. Sin estos tres componentes tus hijos y los míos están perdidos.

Los datos de la realidad (la Verdad), afortunadamente gran parte está documentada y se puede reconstruir. Por ejemplo los documentos desclasificados de la CIA, donde salió a luz el Plan Cóndor para nuestros paises "soberanos". Desde el cobarde asesinato al presidente democrático Salvador Allende, hasta la coordinación y el control de los fundamentalismos como herramienta de poder sobre la población.

Nunca te olvides que en los 70's se impuso el modelo dictatorial y en los 80-90's las "democracias" neo-conservadoras para toda latinoamérica. No es ni casual ni fruto de aventureros, y tú ya padeciste sus resultados. Ceferino Reato obvia en su relato todo este plan criminal coordinado (te recomiendo "El Poder de las Pesadillas" de la BBC de Londres) y reduce el origen del golpe cívico-militar del 76 a un ataque de los Montoneros. Su relato tiene una intencionalidad expuesta que te la dejo a tu consideración si relees la nota de La Gaceta.

Y el tercer gran pilar es la Justicia. A esta altura, si no te cansé te agradezco. Lo sintetizo basado en dos datos y sus respectivas preguntas.

1.- Aceptemos -para el caso- como sostienen los terroristas de estado, que el ERP y Montoneros eran terroristas criminales. La suma del total de sus miembros guerrilleros no superaban los 3.000 integrantes, entonces ¿por qué hay 30.000 desaparecidos? (¿por algo será...?).

2.- Supongamos que los 30.000 son culpables de "subversión" (así calificaba la corona española a San Martín), entonces ¿la pena a aplicarles estando ya indefensos y en los campos clandestinos, era torturarlos, tirarlos al mar y robarles sus hijos? ¿o someterlos a la Justicia? Entre ellos estaban nuestro amigo Miguel Ángel Estrella, incapaz de matar una mosca. Horrendo sólo justificable en la lógica perversa de un Capo Mafia como Magnetto y Cia. Nuevamente Ceferino lo obvia.

Ceferino Reato trabaja para el grupo monopólico cuyo CEO es Magnetto. Este representa unos intereses económicos espúreos y malhabidos durante el período de crimen organizado al que desgraciadamente se sometió a nuestra patria y a nuestros hermanos de continente. Es esperable de Ceferino que defienda a su empleador y recurre a la vanalización del origen del golpe cívico-militar del 76. Su óptica no es casual y es compartida por los mandos superiores para quien trabaja. Él minimiza el terrorismo de estado a una lógica y patriótica reacción de los "Salvadores de la Patria" (Videla-Magnetto-Ernestina-Massera) en defensa de las buenas costumbres y de nuestro estilo de vida (los extremos ideológicos, son herramientas del mismo demonio). Un abrazo.

Jorge Dietrich



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