23/09/2010

Tucumán

Leyendas urbanas y devoción en el Cementerio de Aguilares

Un video subido a YouTube grafica historias y mitos sobre lo que acontece en este recinto. Niños milagrosos, criaturas mitológicas y espantos. Video.

Las leyendas e historias sobre hechos que no pertenecen a nuestra realidad terrenal son comunes en los recintos pensados para nuestro último descanso.

Los cementerios fueron pensados como el lugar en el que se depositan los restos mortales o cadáveres de los difuntos. Dependiendo de la cultura del lugar, los cuerpos pueden introducirse en ataúdes, féretros o sarcófagos, o simplemente envolverse en telas, para poder ser enterrados bajo tierra o depositados en nichos, mausoleos u otro tipo de sepulturas.

El mito, generado a partir del boca a boca de los pueblos, erige relatos sobre situaciones lúgubres que acontecen en estos recintos. Desde manifestaciones paranormales hasta gestos de devoción, estos lugares son escenario de historias que merecen ser contadas.

Un video subido a YouTube por el usuario mediaguilares expone historias sobre apariciones y "espantos" acontecidas en el Cementerio de la ciudad de Aguilares. A lo largo de más de cuatro minutos de filmografìa uno puede acceder a una parte de las historias de ultratumba de este departamento sureño.

Se relatan los casos de las tumbas y mausoleos de:

  • Marianito: Un niño que falleció al que mucha gente le atribuye el mote de "milagroso". QUienes visitan su tumba dejan pequeños látigos, zapatillas, mamaderas y chupetes.
  • Jorge Day, el médico del cólera: La tumba del doctor Day lejos de representar un relato paranormal forma parte del legado histórico de la ciudad de Aguilares. Este hombre combatió casi en soledad la epidemia del Cólera en el siglo XIX, ocupándose de tratar esta enfermedad en tribus indìgenas . Fue asesinado por los dueños del Ingenio de esta ciudad sureña debido a que propuso que se ponga en cuarentena a los trabajadores para evitar el contagio y proteger a las familias de estos.
  • El Viborón:  El mausoleo de la familia Retondo, según relatan los cuidadores del cementerio, está habitado por un viborón que espanta a quienes ingresan en el mismo.


Vea el video:
 



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