16/10/2010

Tucumán

El primer mundo en Villa Luján

La feria es un lugar para encontrarse con el estilo "vintage" que llega desde el Norte. Mirá el video. Escribe: Isaías Marín de la Fuente.

Siempre me contaron de la famosa feria de Villa Luján, sencillamente desconocía lo que sucedía todos los viernes.  Muchos conocidos hacían buena prensa del estilo "vintage". Sí, vintage. El término se usa para describir a la ropa usada, pero no de cualquier tipo sino piezas únicas, originales y antiguas.

Luego de tanta insistencia fui a ver qué había en la famosa feria, subí al taxi y le dije vamos directo a la feria de Villa Luján, el taxista rápidamente me afirmó con sapiencia: "va usted a comprar comida, son buenísimas las empanadas de la feria". Ante esto pensé que me había equivocado de lugar, le conté que iba a ver ropa. El taxista sonrió y me mostró la camisa. Me contó que iba seguido y que por ahí llevaba a sus hijos de cuando en cuando.

Me bajé del taxi y afirmativamente sentí olor a empanadas, pero no era lo que había ido a buscar. Llegué y vi unas carpas enormes con mesas llenas de ropa, había peluches, carteras, juguetes, disfraces, zapatos y todo tipo de accesorios. La gente revolvía entre las mesas, se medía sobre el cuerpo y preguntaba precios.

Me sumé a las mesas, buscaba ropa deportiva, había remeras de baseball, de basket, buzos de universidades norteamericanas y camisas al mejor estilo Tony Montana. Remeras clásicas desde 5 pesos y vestidos de fiesta por 80. Jeans, camisas, bermudas, pañuelos, carteras, zapatos, sandalias, botas y todo lo que hace a la "onda retro". El secreto de la convocatoria de esta feria, no guarda ningún misterio, consiste en vestirse bien con poca plata. Para algunos la ropa de Villa Luján es "vintage" mientras que para otros es la única forma de vestirse.

Las prendas eran esa ropa del primer mundo descartada por los ciudadanos norteamericanos y destinada a nosotros. Esa ropa venía con sus historias propias, me imaginaba los peluches. Había un oso gigante que decía "I Love you", frente a esto supongo y trato de imaginarme la manera en la que pudo haber llegado a esas largas mesas de Villa Luján. Imagino a una adolescente norteamericana despechada en una venta de garage despachando al oso. Para que un enamoradizo lo regale en un paseo por la feria con su novia.

Otra cosa que realmente me llamó la atención, fueron las chaquetas militares con la bandera de USA, con nombres como "Steven Smith" US Army. Eran de color marrón claro, especiales para ir por el desierto. No quería imaginar absolutamente nada con eso.

Lo mismo debe haber sucedido con las remeras de baseball, los shorts, etc. la ropa esta cargada de historias en la tela.

Por eso,los vendedores muestran con orgullo remeras Adidas que nacieron en los ‘80 y cruzaron intactas al nuevo siglo.

Hace tiempo que la moda del usado dejó de ser una técnica del rebusque pobretón. También en las más altas cúpulas lo gastado se cotiza. No se sorprendería encontrarse con una amiga coqueta en busca de bolsos, o algún amigo buscando alguna camisa Cristian Dior. 

Al final del recorrido seguro va contemplar las bolsas de nylon, y supongo que le quedará, como a mí, la duda de estar frente a una verdadera delicia de la moda o frente a una pieza que estará destinada por siglos a hibernar en el fondo del placard. No se desaliente, la duda es parte del riesgo del buscador.

Por eso, si está desocupado un viernes a la siesta, le recomiendo visitar la feria ya sea por curiosidad o gusto por la moda retro.

Antes que me olvide, le recuerdo que puede pelear los precios.

Isaías Marín de la Fuente

 

 

 

 



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