31/05/2011

Tucumán

La salida al problema de la vinaza estaría en su desecho como fuente rentable

Se llevó a cabo una jornada en la provincia que propuso utilizar el residuo de la producción de etanol para un subproducto. El Estado es fundamental para financiar iniciativas.

La Secretaría de Innovación y Desarrollo Tecnológico (Sidetec) de la Provincia encabezó el lunes unas jornadas sobre “tecnologías innovativas para generar bioenergía utilizando residuos  agroindustriales y/o derivados de procesos industriales”. Allí, se analizó la posibilidad de crear un subproducto a partir de la utilización de los desechos de la producción de etanol como solución al problema de contaminación que ocasiona la vinaza.
 
En la jornada estuvo presente el titular de la Sidetec, Javier Noguera, y el secretario de Medio Ambiente, Alfredo Montalbán, entre los diversos disertantes nacionales e internacionales. 
 
“En Brasil, la vinaza se utiliza como auxiliar de riego, y se emplea el potasio que contiene como fertilizante; entonces, se hace una fertiirrigación. En la Argentina eso no es posible, porque los suelos aquí tienen un alto contenido de potasio, y los riesgos de poner más de este mineral es la contaminación”, comentó Octavio Valsechi, de ese país, al diario La Gaceta, con respecto a la separación de los componentes de la vinaza y su aprovechamiento energético.
 
“Ahora estamos trabajando en un proceso de investigación para utilizar la vinaza como fuente generadora de agua limpia –dijo-; o de producción de potasio de una fuente natural y renovable, como es la caña; o como sustituto de los fertilizantes tradicionales, o como una fuente de energía para las calderas”, señaló Valsechi. El especialista celebró el hecho de que distintas investigaciones en el mundo dan cuenta de que es posible transformar el residuo de la producción de alcohol en un subproducto. 
 
Otra de las disertaciones estuvo a cargo de Héctor Álvarez, investigador independiente del Conicet y docente e investigador de la Universidad Nacional de la Patagonia. “Lidero un grupo de investigación que intenta desarrollar una aplicación de microorganismos, en este caso bacterias, para transformar residuos orgánicos de diferente origen, en aceites que pueden ser utilizados para producir biodiesel u otro compuesto de mayor valor agregado”, contó. 
 
Sostuvo que la lógica del proyecto es aplicable a la vinaza y a algunos otros residuos. "Los grandes problemas de la Argentina son la vinaza y la glicerina, que es el residuo de la producción de biodiesel. Básicamente se puede aplicar la misma lógica para la glicerina, para la vinaza o para algún otro residuo. Estamos trabajando en un proceso que no se está aplicando en forma industrial en ningún lugar del mundo", acotó Álvarez. Coincidió con Valsechi en que el Estado tiene un rol fundamental en apuntalar estas iniciativas, tanto en la divulgación como en el financiamiento. 
 
Por su parte, Noguera recalcó que algunas de las ideas y tecnologías para el tratamiento de la vinaza son probadas, con resultados eficaces, y otras que están en etapa experimental. "Las experiencias que se está valorando en la región son bastante interesantes, como la del ingenio Tabacal y Ledesma, son probadas para enriquecer los suelos. La relación costo-beneficio de este proceso resulta bastante conveniente", apuntó.
 
 



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