20/06/2011

Tucumán

Opinión

Los Unos y los otros

“No todos fueron lo mismo en el proceso eleccionario del Acuerdo Cívico y Social”. Por Rodi Aranda.

He tratado de mantenerme al margen de todos los comentarios que se hacen del proceso interno para la selección de candidatos del Acuerdo Cívico y Social. Pero algunos comentarios no tan solo faltan a la verdad sino que demuestran una complicidad inadmisible de quienes los generan con el oficialismo léase Alperovichismo.

Y por ello debo separar la paja del trigo, no es lo mismo la dupla Moreno –Ibarreche, quienes se sometieron a esta elección interna, sin necesidad que alguien supuestamente les prometiera candidatura alguna, sino confiados en su trabajo militante. Hoy no conformes con el resultado y en la creencia que hubo actos que le perjudicaron han llevado sus planteos ante la Justicia Electoral provincial. Podremos compartir o no su estrategia pero no podemos negarle vocación democrática, militancia y compromiso social.

En lo personal no les voté pero reconozco la hombría de bien de los candidatos y adherentes de la lista Azúl, verde y Blanca, aspiro a que pronto esta discusión termine para que, juntos; iniciemos el camino que nos posibilite consolidar la única alternativa de poder para Tucumán a que está llamado a convertirse el Acuerdo Cívico y social.

En su momento y convencido que la herramienta de cambio era el ACyS (lo sigue siendo), milité para que podamos ofrecer una lista mixturada de candidatos con los socios fundadores del Acuerdo, los socialistas, democratacristianos, de la coalición civica, el sector de los autoconvocados del campo. Tambien era obvio que esta base era importante pero insuficiente si se quiere luchar por el poder contra este gobierno déspota, que usa y abusa de los fondos públicos para cooptar a dirigentes políticos y/o sociales, sean propios o de otras fuerzas políticas. Asi se sumaron otros sectores como el MP3 del dirigente peronista Sangenis, sectores del peronismo federal y el Movimiento Popular y Federal entre otros.

Para trabajar en este sentido deje de lado toda aspiración personal de ocupar un cargo electivo, esto permite un dialogo más fecundo con todas las partes ya que sabián que la única preocupación era y es, la mejor construcción de ese espacio colectivo que es el ACyS. Y a esto lo saben todos quienes trabajan en este espacio.

Por supuesto debo ser respetuoso de quienes opinan contrario.

Así hubo quienes que, desde siempre, manifestaron su pretensión de ser candidatos del Acuerdo, y se prepararon para ello y estaban los que buscaron bendiciones de algún encumbrado dirigente los convirtiese en candidatos. Los primeros se prepararon para cumplir lo que la Ley dicta que es la elección interna y los otros buscaban el atajo creyéndose ser un “elegido” más propio de un mesiánico que de un verdadero demócrata. Estaban los que basaban su aspiración en la militancia diaria y el apoyo de los afiliados y adherentes que supieran concitar. Y frente a ellos estaban los que buscaron el cobijo de un dedo para que los señalase como candidatos.

Al final, quienes se sometieron al veredicto de las urnas, conformes o no por el resultado, luchando o no por hacer valer sus creencias sobre el escrutinio, pero todos legitimados por la opinión de los votantes. Mientras que los que pretendían ser candidatos sin someterse a la opinión de los afiliados andan injuriando, falseando la realidad, asumiendo representación que no tienen y amenazando de ser candidatos por otro sector político.

No sería de hombre el decir todo esto y no manifestar sobre quienes me refiero.

Están los que se sometieron a la voluntad del afiliado y demostraron sus convicciones democráticas; como los amigos de la lista Azul, verde y Blanca que en la capital encabezan Raúl Moreno y Brigido Ibarreche, y los militantes de la lista Blanca que en la sección Oeste encabezó Ariel García, de quien estoy en las antípodas políticas, pero debo reconocer su trabajo-

Y están los que se creyeron candidatos por el dedo, haciendo gala de incontinencia verbal y demostrando su poco apego democrático. El que llora como despechado y en lastimera actitud insulta o injuria a todos y no se hace cargo de sus propias culpas o ineficiencias. Acá me refiero a Rafael Sánchez, quien fustiga al radicalismo pero oculta que como afiliado radical es el presidente de la Junta departamental de Burruyacu de la UCR, junta que jamás hizo funcionar en una muestra más de su inoperancia. Dirigente ególatra que desde lo mediático pretende juzgar conductas y/o personas cuando en realidad es un energúmeno en lo político. Pretende debilitar al Sector del campo siendo así servil a su amigo José Jorge Alperovich, pretende erigirse en líder de un sector cuando su chatura le impide dirigir cualquier proceso colectivo como es el Acuerdo Cívico y Social.

A unos le felicito y estoy seguro de que estaremos codo a codo trabajando por ese Tucumán digno que nos merecemos todos los habitantes de esta provincia, donde haya “justicia Social” verdadera y para todos, donde la asistencia social sea un paliativo y no instrumento para asegurar clientela política. Donde la seguridad y salud pública sea prioridad en las políticas de Estado, donde la educación sea la base para el cambio cultural que Tucumán necesita, donde nuestros mayores reciban lo que se les debe por derecho por fruto de su vida de trabajo; donde los jóvenes tengan un futuro laboral y social asegurado. Lograr un Tucumán donde se dignifique al hombre con trabajo para todos y un salario que les garantice a ellos y sus familias el acceder salud y educación de excelencia. Estos y muchas propuestas más que llevaran adelante los hombres y mujeres del Acuerdo Cívico y Social.

A los otros, a los que creyeron que militar en política era un reality mediatico, entiendan que no podrán frenar la historia, son y serán una anécdota en la vida de Tucumán.

Rodi Aranda

 


 



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