31/12/2011

Tucumán

¡¡¡FELIZ 2012!!!

Agradecemos el apoyo vital recibido en los últimos doce meses. En ELDIARIO24.COM levantamos las copas anhelando paz, amor, felicidad y muchos éxitos para ustedes, que son la razón de ser de nuestro espacio.

Cambios, diferencias, presencias y ausencias. Se va un nuevo año y con él fluye la perspectiva de un futuro inmediato marcado por la certeza de que todos merecemos, todos queremos y todos vamos a buscar amor y felicidad.

El resumen de este 2011, cada vez más añejo e inevitablemente ajeno ante la cercanía del nuevo año, nos pone ante un escenario en el que levantando nuestra copa desde la familia de EL DIARIO 24, damos las gracias.

Aprendemos día a día de la profesión, analizamos con un ritmo frenético el pulso de la sociedad, somos actores de un cambio en la forma de concebir el periodismo.

No ha sido nunca nuestra intención activar "plumas" marcadas por el polvo de la clásica concepción del periodista que se limita al relato, se reduce al mandato empresarial y no reconoce su escencia; todo esto en un año en el que la expresión "periodista miliante" ha sido latiguillo oral y escrito esgrimido para depositar en el averno de los irrespetuosos, desprestigiados, conventilleros y despreciables a todos aquellos que vemos y relatamos lo positivo de nuestros tiempos en cuanto expresión real de un pronunciado cambio en la vida de los argentinos, propiciado a partir de la ejecución de un modelo político.

Así también, ha sido este espacio el que en el 2011 ha puesto su lupa sobre aristas de la realidad que representan problemáticas que de no ser resueltas pueden establecerse como un camino de regreso a la peor época de la historia reciente de Argentina.

Hemos criticado el clientelismo, hemos aplaudido las políticas sociales, nos mostramos en desacuerdo con la elección de las fórmulas estadísticas aplicadas por el INDEC, aplaudimos el crecimiento en materia económica alcanzado a pesar de la coyuntura internacional, denunciamos la muerte de integrantes de comunidades originarias en distintas provincias, nos emocionamos y sentimos un orgullo magnánimo día a día con la reinvindicación que hace este gobierno de los Derechos Humanos, sufrimos ante cada episodio de violencia y de inseguridad, nos sorprendemos gratamente ante la conformación cada vez más firme de un bloque social, político y económico común entre paises latinoamericanos, deploramos ciertas alianzas con sindicalistas que abrazan billeteras y traicionan, barones municipales, gobernadores de tinte ultra conservador y contrarios a aquello que vemos como positivo, con alegría analizamos y estudiamos leyes promovidas desde el oficialismo que hacen posible potenciar la idea de más igualdad y más derechos para todos los argentinos.

Por lo dicho, este equipo de trabajo cierra este año con la dicha de la tarea cumplida, pero no nos engañamos, sabemos que son ustedes querido lectores, estimadas lectoras, los que nos avalan con su visita, son ustedes quienes a partir de sus lecturas nos da una base  a partir de la cual entender que nuestro espacio es necesario. No alcanzan las horas de trabajo, se justifican los días sin descansar, todo por ustedes y para retribuirles a través de nuestra profesión una pequeña parte de todo lo que, quizás sin querer, quizás sin saber, han hecho por nosotros en este año.

A nuestros críticos también los abrazamos con sincero afecto. Este espacio es de todos y siempre va  a estar abierto para que juzguen y digan lo que quieran decir, en nuestro brindis el mejor deseo es para ustedes.

A crédito personal del cronista que esgrime estas palabras va el reconocimiento para toda la familia de este medio, todos y cada uno jóvenes periodistas que crecieron junto con el sitio, a pasos agigantados. Orgullo sincero por formar parte de este equipo de trabajo que, números más, números menos, es el segundo portal informativo más visitado de Tucumán.

Pero en definitiva este texto, más que un saludo, es un agradecimiento para los ojos atentos que, frente a un monitor, siguen nuestro andar. Y corrigen, y critican, y se alegran, y lagrimean, o se lamentan, pero siempre ahí, junto a nosotros, como fue nuestro anhelo el primer día que “subimos” a la red de redes.

Por eso, y pese a las pálidas que tuvimos que atestiguar, estamos agradecidos también con este 2011 que se va. Porque nos hizo interactuar con personas fieles que, aún con pensamientos dispares, siguen acá, leyendo ahora estas líneas plagadas de esperanzas y deseos de amor, paz y felicidad.

Sin distinciones ni discriminación… a todos… ¡¡¡Gracias por este 2011!!!
 




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