03/12/2013

Tucumán

Menéndez culpó a Bussi por el robo de terrenos de Capitán Cáceres

A su vez, María Elena Toledo viuda de Ygel, actor civil y querellante en la causa relató las terribles circunstancias en que los obligaron a ceder las tierras.

 María Elena Toledo viuda de Ygel, actor civil y querellante en la causa, recordó que el 18 de noviembre de 1977 irrumpieron varias personas del ejército y se llevaron marido, a quien le decían que era dueño de las tierras de Yacuchina, en Monteros, distante 70 kilómetros al sur de la capital provincial. 

 
Al declarar el lunes en el inicio del debate oral llevado a cabo en el Tribunal Oral Federal (TOF), está centrado en la causa por la familia Toledo-Ygel, amenazada de muerte en 1977 para donar tierras en la localidad de Yacuchina sobre las que se levantó Capitán Cáceres (Monteros), uno de los cuatro pueblos fundados en el sur tucumano durante el terrorismo de estado. 
 
Los magistrados Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Juan Carlos Reynaga juzgarán la presunta participación penal de Menéndez, entonces comandante del III Cuerpo del Ejército, a quien se lo acusa por violación de domicilio y secuestro coactivo contra Julia Rita Ariza de Toledo y Jorge Ricardo Ygel. 

Por el otro, se determinará las responsabilidades civiles de la Nación y de la provincia, ya que la familia reclama una indemnización por daños y perjuicios derivada de la supuesta adquisición ilícita de más de $ 48 millones. 
 
"Él (por su marido) les manifestó que esa propiedad era de mi madre y lo soltaron por la madrugada, luego de golpearlo", señaló. 
 
Recordó que su madre tenía la firme intención de dejarle las tierras como herencia y no quería cederlas a los militares, pero "mi esposo le dijo que nos matarían si no lo hacía". 
 
"Pasada una semana se llevan a mi madre, la trasladaron a Casa de Gobierno y la sentaron en una oficina donde se encontraba sobre el escritorio unos papeles y una pistola", indicó. 
 
"Ella me contó que lloraba mucho y que llegó Bussi, quien le dijo que tenía que firmar esos papeles porque el pueblo (Capitán Cáceres) ya estaba terminado y si se negaba nos iban a matar a todos. Por eso ella firmó finalmente", señaló. 
 
Por su parte, el represor Luciano Benjamín Menéndez (participa de las audiencias por videoconferencia desde Córdoba) se intentó desligar de las acusaciones en su contra y cargó responsabilidad hacia el entonces gobernador de Tucumán, Antonio Domingo Bussi.
 
Menéndez se defendió de las acusaciones al sostener que "jamás acepté ni me acuerdo de estas imputaciones". 
 
Luego aclaró que "había un canal militar donde se movía todo lo atinente a lo militar y paralelamente existía el canal político, por donde se movían las disposiciones e instrucciones políticas". 
 
"Las disposiciones del canal político las entendía directamente el general Bussi, gobernador de la provincia ya fallecido, con el general (Albano Eduardo) Harguindeguy, ministro del interior", agregó. 
 
"Yo no participaba en ese tipo de medidas ni disposiciones y por eso me encuentro ahora sorprendido en una culpabilidad que incurría por un carril totalmente ajeno a mi sobre el cual no tenía ninguna responsabilidad ni nunca lo ejercí", explicó. 
 
Menéndez pidió ausentarse de las próximas audiencias por problemas de salud, ya que sufrió una suba de presión. 
 
El debate se reanudará hoy a las 9.30 con declaración de testigos y se espera que finalice esta semana. Se trata del séptimo juicio por crímenes de lesa humanidad en Tucumán. (El Siglo)


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