05/12/2013

Tucumán

Baqueanos que encontraron a Paulina Lebbos denuncian amenazas de la policía

Los hermanos Goitea, quienes encontraron en 2006 el cuerpo de la joven asesinada, declararon este jueves en el juicio y señalaron que la policía los obligó a mentir en sus declaraciones.

Alrededor de las 9.30 arrancó la segunda jornada del juicio contra tres ex policías, acusados de falsificación de instrumentos públicos tras el hallazgo del cuerpo de Paulina Lebbos, en 2006. El entonces comisario de Raco, Enrique García, y los policías Manuel Yapura y Roberto Lencina, firmaron un acta en la que consta que la joven fue encontrada luego de un intenso rastrillaje. Sin embargo, la hallaron los baqueaños Marcelo y Sergio Goitea, que este jueves declararon en el juicio.

 

El 11 de marzo de 2006 los hermanos encontraron el cuerpo a la vera de la ruta 341, en una pendiente, en la localidad de Tapia, ubicada al norte de la provincia. Paulina desapareció el 26 de febrero de 2006 cuando salió de bailar de un boliche de El Abasto.

 

Esta mañana, los Goitea -en estado de nerviosismo- narraron que sufrieron amenazas de la Policía para que mintieran en sus declaraciones. "Un policía nos dijo que dejemos, que ellos se hacían cargo de todo", sostuvo Marcelo, en referencia a la modificación del acta. En algunos momentos, los jueces tuvieron que calmar a los hermanos y les ofrecieron seguridad para neutralizar cualquier tipo de intimidación.

 

Lo que dijeron

 

Marcelo relató a La Gaceta, en abril de 2006, cómo fue el día en el que se dieron con el cadáver de la víctima. Contó que ambos estaban listos para ir a trabajar -cuidan los campos y los caballos de polo en la zona-, y Sergio ya había salido. Alrededor de las 14, cuando iban por la ruta a Tapia, los caballos se asustaron. 

 

"Al asomarnos para ver qué podían haber visto los animales, nos dimos cuenta de que había un cuerpo. Fuimos a contarle a nuestro patrón y él vino más tarde con la Policía”, relató, a la vez que confirmó que los agentes les pidieron que declararan que ellos sólo habían ayudado en la búsqueda del cadáver. "Nosotros queremos que esto se resuelva rápido y que se olvide; la gente de aquí no tuvo nada que ver, acá todos trabajan; no queremos que se hable de Tapia solamente por este caso, ni tampoco que se nos involucre a nosotros”, finalizó Marcelo. (La Gaceta)



Recomienda esta nota: