14/12/2013

Tucumán

Los organismos de DDHH apelarán penas y absoluciones de la Megacausa

El cura José Mijalchik y el escribano Juan Carlos Benedicto fueron dos de los absueltos, y por la disidencia de un juez se buscará rever las penas.

Militantes de organismos de derechos humanos celebraron las cuatro condenas perpetuas, leídas al inicio de la sentencia de la Megacausa Arsenales II-Jefatura II: Luis de Cándido, Ricardo Sánchez, Orlando Varela y Roberto Albornoz (la más festejada). Pero lloraron las cuatro absoluciones: Luis de Urquiza, Celso Barraza y los civiles José Mijalchik (sacerdote) y Juan Carlos Benedicto. Estas dos hicieron estallar incidentes fuera del Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF).

 

Referentes de las agrupaciones Madres de Plaza de Mayo e Hijos por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio (Hijos), cargaron contra dos de los magistrados que juzgaron la responsabilidad de los imputados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura: Gabriel Casas y Carlos Jiménez Montilla. Exculparon a Juan Carlos Reynaga, juez que votó en disidencia de sus pares, al proponer penas mayores.

 

“Siento indignación; siento vergüenza por la Justicia que tuvimos, salvo honradas excepciones. ¿Qué debemos pensar? ¿Que hay cierta complicidad? Dieron absoluciones y condenas bajas; usaron como un rótulo crímenes aberrantes, como lo son los de lesa humanidad, es una vergüenza lo que pasó hoy acá”, gritaba Sara Mrad (Madres). A su criterio, la Justicia envió un mensaje con las absoluciones de Mijalchik y de Benedicto: “sacan a los civiles; está la prueba de la participación de (estos) y de la Iglesia, que también fue dictadura en este país: cívico, militar y eclesiástica”.

 

Natalia Aríñez (Hijos) opinó en similares términos. “Que un juez haya votado en disidencia nos da la pauta de que podemos seguir apostando por esta Justicia. Hubo un juez que no fue un cobarde como los otros; que dio las penas que corresponden. Y a eso vamos a apostar, para apelar”, dijo. Agregó que no sólo recurrirán las absoluciones, sino también las penas que recibieron menos que los años pedidos por fiscales y querellantes.

 

Agregó que la sentencia los sorprendió. “Sabíamos que no se iba a dar perpetua a todos, porque no se había pedido para todos; pero que a tantos casos en los que sí se había pedido perpetua se dé 16 años es una vergüenza. Hablamos de homicidios, es inaudito”, criticó. De todos modos, reivindicó las condenas, y advirtió que los imputados volverán a estar en el banquillo. “Consideramos que las condenas son una victoria. Y aquí estamos; a pesar de todo lo que hemos pasado en estos 37 años. Y a los que recibieron condenas menores, (sepan que) nos vamos a volver a encontrar en el juicio por el Operativo Independencia; en esa causa hay 90 imputados”, señaló.

 

Los organismos de DDHH -los mencionados y Familiares de Desaparecidos de Tucumán- no fueron los únicos que se concentraron frente al TOF desde las 15, hora en que se había citado para la lectura de la sentencia. También se hicieron presentes agrupaciones y partidos kirchneristas (la JP-El Kadri, Kolina, La Cámpora, Nuevo Encuentro y Miles), fuerzas de izquierda (Movimiento Socialista de Trabajadores, Partido Comunista Revolucionario, Partido Obrero, entre otros; y el movimiento Libres del Sur). También pudo verse a la hasta hace días diputada nacional, Stella Maris Córdoba. (La Gaceta)

 


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