05/10/2016

Tucumán

Derechos Humanos

Identificaron a un miembro de la famila Rondoletto en el Pozo de Vargas

Se trata de Azucena Bermejo. La joven fue secuestrada en noviembre de 1976 junto a otros cuatro integrantes de la familia. Estaba embarazada de cuatro meses.
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Azucena Bermejo junto a su esposo Jorge Osvaldo Rondoletto.

Los restos de Ricarda Azucena Bermejo García, secuestrada y desaparecida durante la última dictadura cívico militar, fueron identificados en la fosa de inhumación clandestina conocida como Pozo de Vargas. La joven estaba casada con Jorge Osvaldo Rondoletto y estaba embarazada de 4 meses cuando el 2 de noviembre de 1976 fue secuestrada de su vivienda junto a su marido, su suegros María Cenador de Rondoletto y Pedro Rondoletto y su cuñada Silvia Margarita Rondoletto. Su hijo posiblemente nació en cautiverio a principios de 1977.


El hallazgo y posterior identificación se produjo el pasado 27 de septiembre, a partir del trabajo del Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (CAMIT), responsables de la intervención forense y el trabajo conjunto con la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas (ILID)- Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).


Azucena nació en Salamanca, España, el 13 de agosto de 1953. Llegó a Argentina cuando era una niña de siete años. Se formó como profesora de Geografía. Tras su secuestro en 1976 -cuando ella tenía 23 años- los padres de Azucena, Marcelo Juan Bermejo y Ricarda Azucena García, agotaron todos los medios, recurriendo a diversos organismos nacionales e internacionales.


En julio de este año fueron identificados también por el EAAF los restos de María Cenador Rondoletto, Silvia Margarita Rondoletto y Jorge Rondoletto en el Pozo de Vargas, ubicado en las afueras de San Miguel de Tucumán. Aún resta encontrar a Pedro Rondoletto, que sigue desaparecido.


Tras la noticia, la Comisión de Desaparecidos Españoles en Argentina emitió un comunicado donde agradecieron el trabajo realizado para la identificación de Azucena y del resto de la familia Rondoletto. "Gracias a la labor de los familiares, de los distintos organismos de Derechos Humanos y del EAAF, se pudieron identificar finalmente los restos de esta familia. Estas identificaciones nos alientan a continuar trabajando para dar con el paradero de su hijo, presuntamente nacido en cautiverio, y de otros desaparecidos", expresaron.


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