18/02/2017

Tucumán

Cortados con la misma tijera

Los policías de Hofer y los varitas de Romero son iguales

Con uniforme, sin casco y con más de dos personas a bordo, el personal policial hace lo quiere con las leyes de tránsito y los encargados de controlarlos, los dejan.

Después del convulsionado enero 2017 que vivió la provincia de Tucumán por el crimen de dos agricultores en Tafí del Valle que derivaron en la detención de policías y en un terremoto institucional, el Secretario de Seguridad Ciudadana Paul Hofer (@hoferMSC) salió en los medios defendiendo a la fuerza a su cargo y pidiendo a la ciudadanía que "respete más a los policías".
Hasta ahí todo bien. El responsable político del accionar policial hizo causa común con la tropa. Pero así como el secretario Hofer pide a los ciudadanos, los ciudadanos pueden pedirle al secretario que haga que su tropa por lo menos respete las leyes, y que empiece por las de tránsito.
Es muy común ver a los uniformados de Hofer andar por las calles tucumanas en motocicletas que abordan después de usar los celulares en horas de trabajo sin respetar las más mínimas normas vigentes.
Y desde otra posición, el Subsecretario de Tránsito y Transporte Operativo de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Enrique Romero, permite que sus dependientes dejen a los policías hacer lo que quieran con las leyes.
Lo llamativo es que Romero en cuanto micrófono se le abre dice textualmente: "Hofer es un inútil" y le exige que se haga cargo de la seguridad. Mientras, sus agentes (conocidos en el lenguaje popular como "varitas"), esconden su inoperancia detrás de una libreta de dudosa higiene a la que amenazan con una birome, probablemente sin tinta, hasta que aparece un conductor infractor que "deja para la gaseosa" en impecable circuito de corrupción que componen el varita y el conductor y que se perfecciona con un mínimo de un billete de $50.
Sentado en una mesa de vereda de un bar, un testigo sugería que así como Romero mandó su gente a la calle con megáfonos a advertir a peatones y conductores sobre las infracciones, los ciudadanos podrían salir con megáfonos y decir a los cuatro vientos: "A ver ese gordito de la libreta, deje de recibir la coima del dueño de la Toyota y hagale la multa al policía que acaba de pasar en moto y sin casco".©eldiario24.com

Después del convulsionado enero 2017 que vivió la provincia de Tucumán por el crimen de dos agricultores en Tafí del Valle que derivaron en la detención de policías y en un terremoto institucional, el Secretario de Seguridad Ciudadana Paul Hofer (@hoferMSC) salió en los medios defendiendo a la fuerza a su cargo y pidiendo a la ciudadanía que "respete más a los policías". Sin olvidar el bochornoso episodio de un policía en el Hospital de Niños.

Hasta ahí todo bien. El responsable político del accionar policial hizo causa común con la tropa. Pero así como el secretario Hofer pide a los ciudadanos, los ciudadanos pueden pedirle al secretario que haga que su tropa por lo menos respete las leyes, y que empiece por las de tránsito.

Es muy común ver a los uniformados de Hofer andar por las calles tucumanas en motocicletas que abordan después de usar los celulares en horas de trabajo sin respetar las más mínimas normas vigentes.

Y desde otra posición, el Subsecretario de Tránsito y Transporte Operativo de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Enrique Romero, permite que sus dependientes dejen a los policías hacer lo que quieran con las leyes.

Lo llamativo es que Romero en cuanto micrófono se le abre dice textualmente: "Hofer es un inútil" y le exige que se haga cargo de la seguridad. Mientras, sus agentes (conocidos en el lenguaje popular como "varitas"), esconden su inoperancia detrás de una libreta de dudosa higiene a la que amenazan con una birome, probablemente sin tinta, hasta que aparece un conductor infractor que "deja para la gaseosa" en impecable circuito de corrupción que componen el varita y el conductor y que se perfecciona con un mínimo de un billete de $50.

Sentado en una mesa de vereda de un bar, un testigo sugería que así como Romero mandó su gente a la calle con megáfonos a advertir a peatones y conductores sobre las infracciones, los ciudadanos podrían salir con megáfonos y decir a los cuatro vientos: "A ver ese gordito de la libreta, deje de recibir la coima del dueño de la Toyota y hagale la multa al policía que acaba de pasar en moto y sin casco".©eldiario24.com




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