01/05/2017

Deportes

Bochorno

Un grupo de hinchas de San Martín volvió a demostrar que se sienten más importantes que el club

Barras cirujas se subieron al alambrado, como cada fin de semana, lo que obligó a detener el partido y hasta tuvo que mediar Diego Cagna para poder reanudar el juego.

San Martín atraviesa un momento crítico en el torneo de la B Nacional, entrando y saliendo de la zona de descenso, aunque aun faltan muchos partidos y un par de resultados favorables podrían traerle la tranquilidad, la ansiedad ya se hace sentir entre los barras.

En el último partido en La Ciudadela, algunos fanáticos se subieron al alambrado de la tribuna que da a calle Rondeau para obligar a detener el juego.

Minutos después al gol en contra que le daba el triunfo al "Santo", un par de hinchas quisieron acaparar la atención y el partido fue parado. En ese mismo momento, y como los fanáticos hacían oídos sordos a los pedidos del juez, el mismo Diego Cagna salió del banco de suplentes y se dirigió hasta el arco para pedirles personalmente que se bajen del alambrado.

El DT, con una amplia experiencia en el fútbol de Primera, estuvo un minuto parado en frente de los barras que, por suerte, atendieron su pedido y volvieron a ocupar sus lugares. Igualmente, la imagen fue criticada por los presentes en el campo y por los relatores que transmitían el partido en vivo y calificaron la acción como una verdadera vergüenza.

 

 





Recomienda esta nota: