13/03/2018

Tucumán

Inseguridad

En el alperovichismo no dudan de que Facundo Ferreira fue víctima del gatillo fácil

Beatriz Rojkés de Alperovich, presidenta del Partido Justicialista de Tucumán, habló de un "estado ausente" y cuestionó principalmente al gobierno nacional.
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beatriz Rojkés se refirió a la muerte del chico de 11 años asesinado por la Policía de Tucumán.

La muerte de Facundo Ferreira el chico de 11 años asesinado por la policía cuando volvía de ver picadas con un amigo, puso en cuestionamiento a las fuerzas de seguridad locales, mientras el Ejecutivo provincial no se ha pronunciado al respecto.

Beatriz Rojkés de Alperovich, presidenta del Partido Justicialista de Tucumán se refirió al hecho a través de su plataforma de Facebook y apuntó contra el Gobierno Nacional que encabeza el presidente Mauricio Macri por la inseguridad.

“En los tiempos difíciles que corren, la erosión del tejido social que llevan adelante las políticas del gobierno nacional, están mostrando sus efectos en nuestra provincia. Comenzamos a ver el resultado del cambio de paradigma en educación, políticas sociales y de achicar el Estado, que tanto piden los aplaudidores del actual proyecto de pais. De ejemplo en materia de derechos humanos e inclusión, a esta naturalización de la pena de muerte y la baja de la imputabilidad, vaya si cambiamos!

Mientras escribo esto pienso en la legitimidad del accionar policial, pero ningún accionar legítimo en seguridad puede tener por saldo un niño de 12 años asesinado con un disparo por la nuca. Son tiempos difíciles en los que las dificultades en la calle no se solucionan mordiendo fuerte y apretando el gatillo. Porque la salida de este laberinto es política y solidaridad. Entonces, entre todos y todas, debemos extremar el profesionalismo y la prudencia para proteger la vida en la comunidad. Es importante que entendamos que la exclusión, el Estado ausente, la falta de empatía, solo tienen este saldo”.

El mensaje está acompañado con la foto de Facundo, el niño que, según contaron los familaires, además del disparo fatal en la nuca, presentaba en su cuerpo diverzos balazos de proyectiles de goma y una marca en la cara con la forma de una bota policial, producto de una patada que recibió cuando agonizaba, lo que da cuenta de la saña con la que lo mataron los agentes y que debería echar por tierra la versión del enfrentamiento y la legítima defensa.


 

 


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