25/02/2019

Tucumán

Robaron dos puertas del cementerio Oeste

Desconocidos entraron de noche, sin forzar entradas, y aserraron las piezas para llevarlas
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Sucedió en el Cementerio del Oeste.

Las puertas de dos mausoleos del cementerio Oeste desaparecieron durante la madrugada del domingo 17. Los monumentos pertenecen a las familias Ferrari y Petracca, y están ubicados en el mismo sector. Aparentemente, los ladrones ingresaron sin violentar las puertas y aserraron las piezas, para llevarlas en partes. El sereno de turno dijo que no escuchó nada.

El director de cementerios, Carlos Martín Petersen, explicó que “el domingo, a las 9, personal de guarda detectó que faltaban las dos puertas del sector F e inmediatamente se notificó a la policía”.

En el lugar se encontraba el administrativo de fines de semana, Julio Maximiliano Lezcano. El administrador del cementerio, Julio Monte, se enteró y fue con Lezcano a radicar la denuncia en la comisaría 7°.

“Ya vinieron Policía y Criminalística a hacer peritajes, pero todavía no tenemos ninguna respuesta”, explicó Petersen. Agregó que “los ladrones estaban interesados s¿ólo en las puertas”, puesto que no se registraron otros faltantes en el interior de los mausoleos.

“Le hemos mostrado a la gente que hizo el peritaje que había restos de viruta. Esas puertas tienen incrustaciones y algunas quedaron tiradas también”, comentó Augusto Petersen, miembro de la administración del cementerio. “Creemos que partieron ambas puertas para llevárselas”. “Si hicieron eso, no las necesitaban como puertas, sino como kilos. Esas piezas de bronce no se pueden volver a soldar” explicó .

El director no supo precisar con exactitud las características de las puertas robadas. “Son piezas invaluables, pero a los ladro nes les importa su peso, para vender”, renegó. “Esas puertas tienen un valor estructural e histórico impresionante”.

“Nosotros tenemos tres portones. El portón que da a la calle Los Andes tiene rejas. Las rejas son bastante distantes y de canto pueden haber metido y sacado casi cualquier cosa”, explicó Petersen. “La otra opción puede haber sido por arriba de la tapia”, agregó.

Estas dos hipótesis se basan en el hecho de que ninguna de las entradas tiene signos de haber sido violentada la noche del robo.Sin embargo, los directivos manifestaron: “no descartamos nada”. “Puede haber sido gente desde adentro; ya uno piensa cualquier cosa”.

A la hora aproximada del robo, sólo un sereno se encontraba en el cementerio. Facundo Espejo, cuyo turno empezó el sábado a las 19 y terminó el domingo a las 7, dijo no haber escuchado nada sospechoso esa noche.

“Me parece injusto que me acusen a mí”, exclamó Espejo. “Pusieron luces LED que duraron una semana. Yo no tengo una linterna y el teléfono de ahí no me permite llamar a nadie”, reclamó.

Sobre el cambio de guardia, dijo que “cuando me entregaron el turno de las 19, no me fui a recorrer el cementerio”. “Eso puede haber sido error mío, pero no sé”, agregó.“Yo tengo que cuidar también las computadoras y el patrimonio en la parte de adelante. Hay millones de monumentos y ni siquiera sé de dónde han sacado las puertas”, explicó.

“Es cosa de magos que estas cosas se pierdan cuando las puertas están con llave, ironizó. “Yo me enteré el lunes a la mañana, cuando fui a buscar un papel”.

Ante el robo, los dirigentes del Cementerio del Oeste decidieron, entre otras cosas, cambiar los turnos de los serenos. Espejo, por ejemplo, dijo que fue transferido a un horario matutino.

“Otra medida fue cambiar las llaves de los candados y poner un único responsable de las llaves”, dijo el director.

Además, una empresa privada ayudó a la instalación de cámaras de seguridad. “Comenzaron a funcionar cámaras filmadoras en todos los accesos”, aseguró. (tucumanalas7.com.ar)


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