03/02/2020

Tucumán

VIDEO - La choriceada: una tradición que viene de antaño en el campo tucumano o santiagueño

El producto final es un manjar que ya quisieran los mejores chefs de las grandes ciudades del mundo. Escribe Juan Manuel Aragón (Especial para El Diario 24). Mirá el video.

En gran parte de la campaña tucumana y santiagueña, la choriceada comienza varios días antes, cuando la familia sale a buscar tripa de vaca en la que se embutirá la carne de cerdo, de vaca o mitad y mitad. Después viene la matanza del chancho, una parte divertida, pero exclusiva de hombres y vuelta a las mujeres que le sacarán la grasa que usarán para hacer pan y tortilla, y trocear la carne en pequeños pedacitos.

Al final, luego de que le echan el vinagre y los otros quiquirimichis, llega la parte de la choriceada propiamente dicha, que es cuando las mujeres se dedican con paciencia y picos de plástico de botellas de gaseosas a llenar el triperío con todo el menjunje.

El chorizo de campo bien hecho, ya sea tucumano o santiagueño, es una delicia cuya receta probarían los chefs más reputados del mundo, si lo conocieran, para ofrecerlo en sus restaurantes de lujo en París, Madrid y Nueva York.

Se debe tener en cuenta que su inconfundible gusto le viene dado por años de experiencia de pacientes mujeres que pasan la receta de madres a hijas, en una sucesión de sabores que llega hasta nuestros días, prolongando la felicidad de la gente común y corriente, que halla seguridad en la repetición de las simples cosas que entrega la vida.

©Juan Manuel Aragón

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