El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, habló sobre el líder de la barra de San Martín de Tucumán, Sergio Roldán, quien viajó a Sudáfrica, fue deportado y será detenido cuando llegue al país porque tiene una condena por homicidio. "Nadie le comunicó ni a la Policía Federal ni a Migraciones" sobre la situación judicial del acusado. "Nunca notificaron que tenía un impedimento para la salida". "No es una responsabilidad" del gobierno que haya podido salir del país.
Más tarde, en otras declaraciones, Fernández informó que el Registro de Reincidencia no recibió comunicación sobre la condena de Roldán y precisó que la última comunicación que recibió el organismo data del 6 de marzo de 2003 por parte del juzgado de instrucción, donde se informaba que el barrabrava había sido elevado a juicio.
"Si hubieran cumplido con la obligación legal de comunicar los actos procesales registrables, por supuesto que debería figurar, pero no figura porque no lo hicieron", aseguró.
El jefe de Gabinete dijo además que la jueza de la Cámara Penal Sala II, María del Pilar Prieto, "además de ignorar los procesos administrativos, arroja un manto de sospecha sobre la Policía Federal, Migraciones y el Registro de Reincidencia y en definitiva sobre el poder político, por lo que generó su propia ineficiencia".
Por otro lado, dijo que "nadie financia a nadie. No comparto el tema, no estoy de acuerdo con que las hinchadas se junten, no quiero que estén cerca mío, no participó de ninguna conversación, no quiero ser amigo de ellos, y cuando encontremos algún gesto que ponga en riesgo la seguridad, hay que sacarlos de la cancha y no discutir más".
El funcionario se desvinculó también de la ONG Hinchadas Unidas Argentinas (HUA), que lidera Marcelo Mallo, al señalar que esta agrupación "puso banderas en cualquier lugar menos en Capital Federal, porque no se los permitimos". Si bien reconoció que Mallo "es de Quilmes y milita en mi agrupación", Fernández dijo que la conformación de este grupo "es un tema de él, que se haga responsable de lo que hace" y agregó que "hace mucho" que no tiene contacto con el dirigente.
Fernández dijo además que el diputado Gustavo Ferrari, del Peronismo Federal, "está haciendo política" al anunciar que va a presentar un pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre el tema y agregó: "Que haga lo que quiera, que presente 150 mil informes que se los vamos a contestar".
Por otra parte, dijo que Argentina e Inglaterra fueron los dos únicos países, de los 32 que participan de la Copa del Mundo, que "cumplieron con el compromiso de enviar información a Sudáfrica para poder tener la seguridad de que quienes viajaban estaban en condiciones de poder hacerlo".
"La única forma de que las canchas sean seguras es que estos personajes no entren más", aseveró el funcionario y defendió el "derecho de admisión" que implementó el gobierno, a través de convenios con la AFA y los clubes.
Por último, consideró un "sinsentido descabellado" la versión de que él, junto al ex presidente Néstor Kirchner y su hijo Máximo, estén evaluando la posibilidad de viajar a Sudáfrica para ir a ver algún partido de los que dispute Argentina.
"Nunca ví a la selección argentina ni en River y voy a viajar a Pretoria", se preguntó y enseguida añadió: "Es un sinsentido, es una cosa descabellada". (Télam)