23/04/2019

Argentina

Macri reconoció que hay chicos con hambre pero destacó que ahora tienen pavimento

Entrevistado por Viviana Canosa, el mandatario dijo que le angustia que haya miles de niños que no tienen para comer aunque opinó que con la gestión anterior las personas "no tenían cloacas y convivían con la mierda". Pronosticó una elección pareja entre Cambiemos y Cristina.
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El presidente dijo que hay que cambiarle el alma al país.

El presidente Mauricio Macri le concedió una entrevista exclusiva a la periodista Viviana Canosa, en la cual habló sobre la situación actual de su Gobierno y la esperanza de ser reelecto este año. Macri puso el foco en la pobreza y el hambre pero insistió en que "ochenta años no se cambien en tres".

"El kirchnerismo tiene la misma intención de voto y muchos votantes de Cambiemos pasaron a indecisos. Va a ser una elección pareja", reconoció anoche el mandatario  en un programa de televisión donde analizó el escenario electoral.

Sentado frente a la ex chimentera, el líder de Cambiemos ratificó su vocación de presentarse a la reelección y dejó la puerta abierta ante la posibilidad de que el ex embajador en Estados Unidos, Martín Lousteau, sea su compañero de fórmula: "Lo estoy conociendo", dijo, luego de haber mantenido dos reuniones con el economista de la UCR en las últimas semanas. De todas maneras le advirtió a la conductora que no le iba a "a pronosticar el vice".

Consultado respecto de la situación económica y el enorme endeudamiento que llevó adelante durante sus tres años y medio de gestión, Macri ratificó el rumbo: "Nunca el FMI dio este nivel de crédito. Estamos en el rumbo correcto. Por este camino hay futuro. Me siento bien y convencido de lo que estamos haciendo. Trabajo para los argentinos", aseguró.

Con poco para ofrecer en materia de logros concretos, el presidente recurrió al viejo libreto de la herencia y la confrontación con el kirchnerismo: les pidió a los argentinos "no volver atrás" porque esto "genera mucha incertidumbre", siguiendo la línea con la que justificó la suba del dólar y el creciente Riesgo País. "No volvamos a las mismas mentiras. Heredamos una bomba. Nos vaciaron las reservas. Peor que lo que robaron en la década pasada es lo que desperdiciaron”, aseguró.

Cuando le preguntaron por los chicos que hoy no tienen para comer en el país respondió: "Eso a mí me angustia. Igualmente, ese chico, con 5 mil cuadras construidas, puede salir al colegio porque tiene pavimento; antes había calle de barro y si llovía no podía salir".

En el mismo sentido agregó que hoy hay "un millón y medio de personas que tienen cloacas, y antes no las tenían y convivían literalmente con la mierda. Eso significa convivir con enfermedades que no dejan desarrollarte. Eso que empezamos a abordar es también una dimensión de la pobreza".

"Hay que creer que esto que hacemos es fundacional. Hay un gobierno que enfrenta al narcotráfico y no convive y hasta se asocia con él. ¿De qué te sirve un pequeño beneficio si después a tu hijo te lo van a violentar o encima tomar para ser soldadito del narcotráfico?", se preguntó Macri.

"Estoy al tanto de lo que le pasa a la gente. Tenemos que cambiar el alma al país. Ochenta años no se resuelven en tres, mi mayor adversario es el escepticismo", agregó el jefe del Estado en un intento por mostrar profundidad y sensibilidad social.

El presidente dijo que el 2018 fue "el peor año de mi vida después del secuestro", ya que "es tremendo saber lo que le cuesta a cada persona llegar a fin de mes, la cantidad de cosas que han tenido que resignar", expresó.

En cuanto a la inflación y el paquete de medidas de "alivio" anunciados la semana pasada, volvió a la estrategia de desresponsabilizar a su gobierno. "Tuvimos un pico de inflación que nadie previó", dijo en referencia a los aumentos de precios, que superaron el 50 por ciento anual.

"Llevó un tiempo enderezar a Boca, llevó un tiempo solucionar las inundaciones del Maldonado. A ellos que tienen esa angustia de no llegar y de pensar para qué, si dudan de lo que estoy viendo, fíjense que vino todo el mundo, Trump, Xi Jinping, Macron, Trudeau, y todos dijeron 'Felicitaciones'", continuó con su manía de comparar al país con un club de fútbol.

"Estamos seguros que estas medidas económicas van a ser un alivio", insistió y agregó que su gobierno debería "haber sido más prudente con los pronósticos" sobre cómo iban a modificar la realidad de los argentinos. Finalmente dijo que "el 2018 fue el peor año" de su vida y lanzó una frase que inundó el estudio de aroma a campaña electoral: "No estoy por poder ni por dinero, estoy para ayudar. Trabajo para los argentinos. Me siento bien y convencido de lo que estamos haciendo. Me encantaría ser mago pero no puedo". (Política Argentina; Página/12)



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