12/10/2017

Tucumán

Política

Tramo final hasta el 22 de octubre con parte del resultado incierto

Algunos cambios de conducta, las internas feroces y la lluvia de denuncias podrían influir en la diferencia de los votos y alterar el cómodo 3 a 1 obtenido por el peronismo en las PASO.
Ampliar (1 fotos)

La campaña por las elecciones legislativas en Tucumán entra en su recta final.

No todo estaba tan mal cuando estaba mal ni todo está tan bien cuando está bien. La frase se aplica a la argentinidad toda. Desde el fútbol hasta las parejas de noviecitos o con 100 años de casados, las diferencias entre hermanos, la marcha de un negocio o los estados de ánimos.

Pero esta vez se aplica a la política tucumana. El resultado que nos espera el 22 de octubre ya está cantado. Amplio triunfo del Peronismo y caída estrepitosa de la derecha de Cambiemos encabezada por José Cano. Pero quedan flotando en el ambiente las preguntas: ¿cuántos diputados de los cuatro en juego le corresponderá a cada uno? ¿será 2 a 2 o será 3 a 1?

Hasta las PASO de agosto el peronismo desde el Estado había hecho un buen trabajo de fidelización de la tropa mientras que el ministro sin cartera del Plan Belgrano solamente podía aparecer en un cartel (a veces usurpador de méritos) cuando las nubes de humo se disipaban.

Contaron los votos y muchos se sorprendieron al ver que la diferencia les dejaba un margen de tres diputados a favor del Peronismo y, tras la euforia y el minuto de descanso en el banquillo, los dos contrincantes volvieron al centro del ring. Y a partir de ahí las cosas cambiaron ligeramente.

En un golpe de timón la aristocrática derecha porteña (con Marcos Peña a la cabeza) desplazó del protagonismo a José Cano. Le desmantelaron el equipo de trabajo y salieron como patrones de estancia a comprar punteros y DNI para octubre. De ahí a la crisis de Cambiemos, hubo nada más que segundos.

Con una interna dentro de la propia Unión Cívica Radical que estaba complicada, los síntomas de descomposición se acentuaron. Viendo al líder caído en desgracia la denunciadora serial (nunca con pruebas concretas) Silvia Elías de Pérez toma distancia y se disputa con el tándem Ariel García-Fernando Valdez una adoración por el presidente Mauricio Macri que ruboriza a la propia Antonia.

Germán Alfaro retoma su ADN más puro y sale a defender el territorio con la esperanza de un triunfo en la comarca que se lo pueda enrostrar a los aliados de circunstancia y haciendo todo lo posible para que su dama sea protagonista en el tablero.

Por su parte el Peronismo se durmió una siesta, probablemente justificada en el cansancio de su principal candidato, Osvaldo Jaldo, quien realiza permanentes recortes en la agenda. A eso se sumaron descubrimientos de cajas de seguridad con cientos de miles de dólares que, se sospecha, provienen de algunas diferencias presupuestarias de la faraónica Lomas de Tafí, entre otras.

Además, se le suma una defectuosa administración del aparato de propaganda con espectáculos de costos desproporcionados y pautas oficiales a algunos medios de comunicación que despertaron alguna indignación y denuncias varias entre los grupos de whatsapp de los periodistas locales quienes, en charlas privadas, sueltan nombres de gente sin trayectoria en el oficio y funcionarios (hasta ahora) intocables en el entorno del gobernador Juan Manzur. Mientras tanto, los siempre aflorantes líquidos administrados por Aguas del Tucumán salpican la gestión.

Y ahí van los dos rumbo al 22 de octubre peleando con sus entusiasmos y sus lastres. Los unos por mantener el 3 a 1 de agosto y los otros por achicar la distancia que les permita un 2 a 2 que festejarán como empate aunque la suma de los votos directos seguirá marcando una diferencia abismal. Y ese empate le dejará a la derecha una sombra de dudas respecto a la conducta política (y sobre todo social) de esa segunda banca que se pudiera conseguir. ©eldiario24.com




Recomienda esta nota: